jueves, 1 de octubre de 2026

JUNTO A LA PUERTA

 


JUNTO A LA PUERTA

 

La casa está vacía

y el aroma de una rencorosa esperanza

perfuma cada rincón.

Quién nos dijo

mientras nos desperezábamos al mundo

que alguna vez hallaríamos

cobijo en este desierto.

Quién nos hizo creer, confiar,

-peor: esperar--,

que tras la puerta, bajo la taza,

en aquel cajón, tras la palabra,

en aquella piel,

nuestra herida sería curada.

Quién escarbó en nuestros corazones

y más tarde no supo qué plantar

y nos dejó este hoyo sin semilla

donde no cabe más que la esperanza.

Quién se acercó después

y nos dijo bajito,

en un instante de avaricia,

que no había rincón donde esperar.

Quién fue tan impiadoso, quién,

que nos abrió este reino sin tazas,

sin puertas inoras mansas,

sin treguas, sin palabras con que fraguar el mundo.

Está bien, no lloremos más,

la tarde aún cae despacio.

Demos el último paseo

de esta desdichada esperanza.

 

Guadalupe Grande Aguirre

30 de mayo de 1965

Madrid

De El libro de Lilit.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

poesia