Mostrando entradas con la etiqueta Luis de Góngora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luis de Góngora. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de julio de 2026

CURA QUE EN LA VECINDAD



CURA QUE EN LA VECINDAD

 

Cura que en la vecindad

vive con desenvoltura

¿Para qué le llaman cura,

si es la misma enfermedad?

 

El Cura que seglar fue,

y tan seglar se quedó,

y aunque órdenes recibió

hoy tan sin orden se ve,

pues de sus vecinas sé

que perdió la continencia,

no le llamen Reverencia,

que se hace Paternidad.

 

Cura que en la vecindad

vive con desenvoltura,

¿Para qué le llaman cura,

si es la misma enfermedad?

 

Si una y otra es su comadre

de cuantas vecinas vemos,

de hoy más su nombre mudemos

de Cura en el de Compadre:

y si le llamare Padre

algún rapaz tiernamente,

la voz de aquel inocente

misterio encierra y verdad.

 

Cura que en la vecindad

vive con desenvoltura,

¿Para qué le llaman cura,

si es la misma enfermedad?

 

Cura que a su barrio entero

trata de escandalizallo,

ya no es Cura, sino gallo

de todo aquel gallinero;

que enfermó por su dinero

a las más que toca el preste

ya no es cura, sin peste

por tan mala cualidad.

 

Cura que en la vecindad

vive con desenvoltura,

¿Para qué le llaman cura,

si es la misma enfermedad?

 

Luis de Góngora

11 de julio de 1561

Córdoba


domingo, 13 de julio de 2025

EN EL CRISTAL DE TU DIVINA MANO

 


EN EL CRISTAL DE TU DIVINA MANO

 

En el cristal de tu divina mano

de Amor bebí el dulcísimo veneno,

néctar ardiente que me abrasa el seno,

y templar con la ausencia pensé en vano;

 

tal, Claudia bella, del rapaz tirano

es arpón de oro tu mirar sereno,

que cuanto más ausente del, más peno

de sus golpes el pecho menos sano.

 

Tus cadenas al pie, lloro al ruido

de un eslabón y otro mi destierro,

más desviado, pero más perdido.

 

¿Cuándo será aquel día aquel por yerro,

oh serafín, desates, bien nacido,

con manos de cristal nudos de hierro?

 

Luis de Góngora

11 de julio de 1561

Córdoba

viernes, 12 de julio de 2024

LA DULCE BOCA QUE A GUSTAR CONVIDA...



LA DULCE BOCA QUE A GUSTAR CONVIDA…

 

La dulce boca que a buscar convida

un humor entre perlas destilado,

y a no envidiar aquel licor sagrado

que a Júpiter ministra el garzón de Ida,

 

amantes, no toquéis, si queréis vida;

porque entre un labio y otro colorado

Amor está, de su veneno armado,

cual entre flor y flor sierpe escondida.

 

No os engañen las rosas, que la Aurora

diréis que, aljofaradas y olorosas,

se le cayeron del purpúreo seno;

 

¡manzanas son de Tántalo, y no rosas,

que después huyen del que incitan ahora,

y sólo del Amor queda el veneno!

 

Luis de Góngora

11 de julio de 1561

Córdoba

 

 


DE LA BREVEDAD ENGAÑOSA DE LA VIDA

 


DE LA BREVEDAD ENGAÑOSA DE LA VIDA

 

Menos solicitó veloz saeta

destinada señal, que mordió aguda;

agonal carro por la arena muda

no coronó con más silencio meta,

 

que presurosa corre, que secreta

a su fin nuestra edad. A quien lo duda,

fiera que sea de razón desnuda,

cada sol repetido es un cometa.

 

¿Confiésalo Cartago y tu lo ignoras?

Peligro corres, Licio, si porfías

en seguir sombras y varar engaños.

 

Mal te perdonarán a ti las horas;

las horas, que limando están los días,

los días, que royendo están los años.

 

Luis de Góngora

11 de julio de 1561

Córdoba

lunes, 24 de julio de 2023

YA BESANDO UNAS MANOS CRISTALINAS...

 




YA BESANDO UNAS MANOS CRISTALINAS…

 

 

Ya besando unas manos cristalinas,

ya anudándome a un blanco y liso cuello,

ya esparciendo por él aquel cabello

que Amor sacó entre el oro de sus minas;

 

ya quebrando en aquellas perlas finas

palabras dulces mil sin merecello,

ya cogiendo de cada labio bello

purpúreas rosas sin temor de espinas,

 

estaba, oh claro Sol invidioso,

cuando tu luz, hiriéndome los ojos,

mató mi gloria y acabó mi suerte.

 

Si el cielo ya no es menos poderoso,

porque no den los tuyos más enojos,

rayo, como a tu hijo, te den muerte.

 

Luis de Góngora

11 de julio de 1561

Córdoba

Cuadro es un fragmento de "La creación de Adán" de Miguel Ángel

jueves, 20 de julio de 2023

ANDE YO CALIENTE Y RÍASE LA GENTE



 

 

ANDE YO CALIENTE Y RÍASE LA GENTE

 

 

Traten otros del gobierno

del mundo y sus monarquías,

mientras gobiernan mis días

mantequillas y pan tierno;

y las mañanas de invierno

naranjada y aguardiente,

y ríase la gente.

 

Coma en dorada vajilla

el Príncipe mil cuidados

como píldoras dorados,

que yo en mi pobre mesilla

quiero más una morcilla

que en el asador reviente,

y ríase la gente.

 

Cuando cubra las montañas

de blanca nieve el enero,

tenga yo lleno el brasero

de bellotas y castañas,

y quien las dulces patrañas

del Rey que rabió me cuente,

y ríase la gente.

 

Busque muy en buena hora

el mercader nuevos soles;

yo conchas y caracoles

entre la menuda arena,

escuchando a Filomena

sobre el chopo de la fuente,

y ríase la gente.

 

Pase a media noche el mar

y arda en amorosa llama

Leandro por ver su dama;

que yo más quiero pasar

del golfo de mi lagar

la blanca o roja corriente,

y ríase la gente.

 

Pues Amor es tan cruel

que de Píramo y su amada

hace tálamo una espada,

do se junten ella y él,

sea mi Tisbe un pastel

y la espada sea mi diente,

y ríase la gente.

 

Luis de Góngora

11 de julio de 1561

Córdoba