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sábado, 17 de enero de 2026

AL VERTE, ¡OH GRAVE PINTURA!...

 


AL VERTE, ¡OH GRAVE PINTURA!...

 

Pintado por mi amigo el Sr. D. Ignacio Suárez Llanos

 

Al verte, ¡oh grave pintura!,

entrar en mis lares hoy

con mi edad y mi figura,

no sé qué vaga tristura

siento al decir: “Así soy.”

 

Tal vez pienso que mañana,

cuando de mi edad lozana

rastros queden solo en ti,

dirá mi vejez ufana

a mis hijos: “¡Así fui!”

 

Tal vez pienso que algún día

(cuando Dios llamarme quiera)

buscará tu compañía

esta dulce esposa mía,

para decir: “¡Así era!”

 

Tal vez pienso que quizá,

al cabo de muchos años,

nadie te conocerá,

y un extraño a otros extraños

dirá al verte: “¿Quién será?”.

 

Y que, al comprarte, atraído

por lo antiguo de tu traje

o por tu buen colorido,

les dirá: “’¡Este personaje

no debe haber existido!”

 

 

Pedro Calderón de la Barca

17 de enero de 1600

Madrid

sábado, 18 de enero de 2025

¿QUÉ GÉNERO DE ARDOR ES EL QUE LLEGO?...

 


 

¿QUÉ GÉNERO DE ARDOR ES EL QUE LLEGO?...

 

¿Qué género de ardor es el que llego

hoy a sentir, que más parece encanto,

pues luciendo tampoco abrasa tanto

y abrasando tan mudo, arde tan ciego?

 

¿Qué género de llanto es sin sosiego

éste, que a tanto incendio no da espanto,

pues al fuego apagar no puede el llanto,

ni al llanto puede consumir el fuego?

 

Donde materia no hay, no se da llama.

Mas ¡ay! que sin materia en el abismo

una y otra aprensión es quien la inflama.

 

Luego cierto será este silogismo:

si fuego de aprensión tiene quien ama,

amor y infierno todo es uno mismo.

 

Pedro Calderón de la Barca

17 de enero de 1600

Madrid

 

 

jueves, 16 de enero de 2025

CUENTAN DE UN SABIO QUE UN DÍA...

 


CUENTAN DE UN SABIO QUE UN DÍA

 

Cuentas de un sabio que un día

tan pobre y mísero estaba,

que sólo se sustentaba

de unas hierbas que cogía.

¿Habrá otro, entre sí decía,

más pobre y triste que yo?

Y cuando el rostro volvió

halló la respuesta, viendo

que otro sabio iba cogiendo

las hierbas que él arrojó.

 

Quejoso de mi fortuna

yo en este mundo vivía,

y cuando entre mí decía:

¿habrá otra persona alguna

de suerte más importuna?

Piadoso me has respondido.

Pues, volviendo a mi sentido,

hallo que las penas mías,

para hacerlas tú alegrías,

las hubieras recogido.

 

Fragmento de La Vida es Sueño

 

 

Pedro Calderón de la Barca

17 de enero de 1600

Madrid

 

viernes, 19 de enero de 2024

SOLILOQUIOS

 

 


SOLILOQUIOS

(De Segismundo)

 

1

Apurar, cielos, pretendo,

ya que me tratáis así,

qué delito cometí

contra vosotros naciendo;

aunque si nací, ya entiendo

qué delito he cometido;

bastante causa ha tenido

vuestra justicia y rigor,

pues el delito mayor

del hombre es haber nacido.

 

Sólo quisiera saber,

para apurar mis desvelos

(dejando a una parte, cielos,

el delito de nacer),

¿qué más os pude ofender

para castigarme más?

¿No nacieron los demás?

Pues si los demás nacieron

¿qué privilegios tuvieron

que yo no gocé jamás?

 

Nace el ave, y con las galas

que le dan belleza suma,

apenas es flor de pluma

o ramillete con alas,

cuando las etéreas salas

corta con velocidad,

negándose a la piedad

del nido que deja en calma;

y teniendo yo más alma

¿tengo menos libertad?

 

Nace el bruto, y con la piel

que dibujan manchas bellas,

apenas signo es de estrellas

-gracias al docto pincel-,

cuando atrevido y cruel,

la humana necesidad

le enseña a tener crueldad,

monstruo de su laberinto:

¿y yo, con mejor instinto,

tengo menos libertad?

 

Nace el pez, que no respira,

aborto de ovas y lamas,

y apenas bajel de escamas

sobre las ondas se mira,

cuando a tocas partes gira,

midiendo la inmensidad

de tanta capacidad

como le da el centro frío;

¿y yo, con más albedrío,

tengo menos libertad?

 

Nace el arroyo, culebra

que entre flores se desata,

y apenas, sierpe de plata,

entre las flores se quiebra,

cuando músico celebra

de las flores la piedad

que le da la majestad

del campo abierto a su huida;

¿y teniendo yo más vida,

tengo menos libertad?

 

En llegando a esta pasión,

un volcán, un Etna hecho,

quisiera arrancar del pecho

pedazos del corazón:

¿qué ley, justicia o razón

negar a los hombres sabe

privilegio tan suave

exención tan principal,

que Dios le ha dado a un cristal,

a un pez, a un bruto y a un ave?

 

(De “La Vida es Sueño”)
Pedro Calderón de la Barca

17 de enero de 1600

Madrid

viernes, 6 de enero de 2023

SOLILOQUIOS (De "La vida es sueño")


SOLILOQUIOS

(De Segismundo)

 

1

Apurar, cielos, pretendo,

ya que me tratáis así,

qué delito cometí

contra vosotros naciendo;

aunque si nací, ya entiendo

qué delito he cometido;

bastante causa ha tenido

vuestra justicia y rigor,

pues el delito mayor

del hombre es haber nacido.

 

Sólo quisiera saber,

para apurar mis desvelos

(dejando a una parte, cielos,

el delito de nacer),

¿qué más os pude ofender

para castigarme más?

¿No nacieron los demás?

Pues si los demás nacieron

¿qué privilegios tuvieron

que yo no gocé jamás?

 

Nace el ave, y con las galas

que le dan belleza suma,

apenas es flor de pluma

o ramillete con alas,

cuando las etéreas salas

corta con velocidad,

negándose a la piedad

del nido que deja en calma;

y teniendo yo más alma

¿tengo menos libertad?

 

Nace el bruto, y con la piel

que dibujan manchas bellas,

apenas signo es de estrellas

-gracias al docto pincel-,

cuando atrevido y cruel,

la humana necesidad

le enseña a tener crueldad,

monstruo de su laberinto:

¿y yo, con mejor instinto,

tengo menos libertad?

 

Nace el pez, que no respira,

aborto de ovas y lamas,

y apenas bajel de escamas

sobre las ondas se mira,

cuando a todas partes gira,

midiendo la inmensidad

de tanta capacidad

como le da el centro frío;

¿y yo, con más albedrío,

tengo menos libertad?

 

Nace el arroyo, culebra

que entre las flores se desata,

y apenas, sierpe de plata,

entre las flores se quiebra,

cuando músico celebra

de las flores la piedad

que le da la majestad

del campo abierto a su huida;

¿y teniendo yo más vida,

tengo menos libertad?

 

En llegando a esta pasión,

un volcán, un Etna

quisiera arrancar del pecho

pedazos del corazón:

¿qué ley, justicia o razón

negar a los hombre sabe

privilegio tan suave,

exención tan principal,

que Dios le ha dado a un cristal,

a un pez, a un bruto y a un ave?

 

Pedro Calderón de la Barca

(de “La vida es sueño”)

Cuadro: Francisco de Goya