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viernes, 12 de diciembre de 2025

¡CUÁL TE ADORO!

 


¡CUÁL TE ADORO!

 

¡Oh, cuál de adoro! Con la luz del día

tu nombre invoco apasionada y triste,

y cuando el cielo en sombras se reviste

aun te llama exaltada el alma mía.

 

Tú eres el tiempo que mis oras guía,

tú eres la idea que a mi mente asiste,

porque en ti se concentra cuanto existe,

mi pasión, mi esperanza, mi poesía.

 

No hay canto que igualar pueda a tu acento

cuando tu amor me cuentas y deliras

revelando la fe de tu contento;

 

tiemblo a tu voz y tiemblo si me miras,

y quisiera exhalar mi último aliento

abrasada en el aire que respiras.

 

Carolina Coronado

12 de diciembre de 1820

Almendralejo (Badajoz)

 

viernes, 13 de diciembre de 2024

SI DOS CON EL ALMA SE AMARON EN VIDA...

 

 


SI DOS CON EL ALMA SE AMARON EN VIDA…

 

Si dos con el alma se amaron en vida

y al fin se separan en vida los dos.

¿Sabéis que es tan grande la pena sentida

que nada hay más triste que el último adiós!

 

En esa palabra que breve murmuran,

en ese gemido que exhalan los dos,

ni verse prometen, ni amarse se juran,

que en esa palabra se dicen ¡adiós!

 

No hay queja más honda, suspiro más largo

que aquella palabra que dicen los dos:

el alma se entrega a horrible letargo;

la vida se acaba diciéndose ¡adiós!

 

Al fin ha llegado la muerte en la vida,

y al fin para entrambos morimos los dos;

al fin ha llegado la hora cumplida,

la hora más triste… el último ¡adiós!

 

Ya nunca en la vida, gentil compañero,

ya nunca volvemos a vernos los dos;

por eso es tan triste mi acento postrero,

que nada hay más triste que el último ¡adiós!

 

Carolina Coronado

12 de diciembre de 1820

Almendralejo  (Badajoz)

 

 

LIBERTAD



 LIBERTAD

 

Risueños están los mozos,

gozosos están los viejos

porque dicen, compañeras,

que hay libertad para el pueblo.

 

Todos es la turba cantares,

los campanarios estruendo,

los balcones luminarias,

y las plazuelas festejos.

 

Gran novedad en las leyes,

que, oscuro que no comprendo,

ocurre cuando a los hombres

en tal regocijo vemos.

 

Muchos bienes se preparan,

dicen los doctos al reino,

si en ello los hombres ganan

yo, por los hombres, me alegro;

 

Mas, por nosotras, las hembras,

ni lo aplaudo, ni lo siento,

pues aunque leyes se muden

para nosotras no hay fueros.

 

¡Libertad! ¿qué nos importa?

¿qué ganamos, qué tendremos?

¿un encierro por tribuna

y una aguja por derecho?

 

¡Libertad! ¿de qué nos vale

si son los tiranos nuestros

no el yugo de los monarcas,

el yugo de nuestro sexo?

 

¡Libertad! ¿pues no es sarcasmo

el que nos hacen sangriento

con repetir ese grito

delante de nuestros hierros?

 

¡Libertad! ¡ay! para el llanto

tuvímosla en todos tiempos;

con los déspotas lloramos,

con tributos lloraremos;

 

que, de humanos y generosos

estos hombres, como aquellos,

a sancionar nuestras penas

en todo siglo están prestos.

 

Los mozos están ufanos,

gozosos están los viejos,

igualdad hay en la patria,

libertad hay en el reino.

 

Pero, os digo, compañeras,

que la ley es sola de ellos,

que las hembras no se cuentan

ni hay Nación para este sexo.

 

Por eso aunque los escucho

ni me aplaudo ni lo siento;

si pierden ¡Dios se lo pague!

Y si ganan ¡buen provecho!

 

Carolina Coronado

12 de diciembre de 1820

Almendralejo  (Badajoz)

 

miércoles, 13 de diciembre de 2023

EL MARIDO VERDUGO

 


EL MARIDO VERDUGO

 

 

¿Teméis de ésa que puebla las Montañas

turba de brutos fiera el desenfreno?...

¡más feroces dañinas alimañas

la madre sociedad nutre en su seno!

 

Bullen, de humanas formas revestidos,

torpes vivientes entre humanos seres,

que ceban el placer de sus sentidos

en el llanto infeliz de las mujeres.

 

No allá a las lides de su patria fueron

a exhalar de su ardor la inmensa llama;

nunca enemiga lanza acometieron,

que otra es la lid que su valor inflama.

 

Nunca el verdugo de inocente esposa

con noble lauro coronó su frente:

¡Ella os dirá temblando y congojosa

las gloriosas hazañas del valiente!

 

Ella os dirá que a veces siente el cuello

por sus manos de bronce atarazado,

y a veces el finísimo cabello

por las garras del héroe arrebatado.

 

Que a veces sobre el seno transparente

cárdenas huellas de sus dedos halla;

que a veces brotan de su blanca frente

sangre las venas que su esposo estalla.

 

¡Y que ¡ay! del tierno corazón llagado

más sangre, más dolor la herida brota,

que el delicado seno macerado,

y que la vena de sus sienes rota!

 

Así hermosura y juventud al lado

pierde de su verdugo; así envejece: --

así lirio suave y delicado

junto al áspero cardo arraiga y crece.

 

Y así en humanas formas escondidos,

cual bajo el agua del arroyo el cieno,

torpes vivientes al amor uncidos

la madre sociedad nutre en su seno.

 

Carolina Coronado

12 de diciembre de 1920

Almendralejo – Badajoz

lunes, 12 de diciembre de 2022

UNA GOTA DE ROCÍO

 


UNA GOTA DE ROCÍO

 

 

Lágrima viva de la fresca aurora,

a quien la mustia flor la vida debe,

y el prado ansioso entre el follaje embebe;

gota que el sol con sus reflejos dora.

 

Que en la tez de las flores seductora

mecida por el céfiro más leve,

mezclas de grana tu color de nieve

y de nieve su grana encantadora:

 

Ven a mezclarte con mi triste lloro,

y a consumirte en mi mejilla ardiente;

que acaso correrán más dulcemente

 

la lágrimas amargas que devoro

mas ¡qué fuera una gota de rocío

perdida entre el raudal del llanto mío…!

 

Carolina Coronado