Mostrando entradas con la etiqueta Claude Monet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Claude Monet. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de mayo de 2022

LA REALIDAD EN EL TIEMPO

 


LA REALIDAD EN EL TIEMPO

 

Sueño que la danza rodea mi silueta

al tocar la piel alcanzando una estrella,

la tropelía del futuro abunda en ensueño

si acierto el paso al caminar,

las sonrisas

que adornan mis días perduran sin resquebrajar

con el ímpetu heredado de mi sólida pertenencia

y el cielo abierto acoge mis vuelos

mesurando el anclaje de mi aventura.

 

Más el amanecer me devuelve a la realidad de lo humano,

el trasiego en busca del pan

hace duro el recorrido de las horas,

el despertar aúlla ante las llamas en otro ocaso,

en otros cuerpos languidece la última herida de guerra,

los ojos de la niñez perplejos ante su destino

pierden el sueño con el juego de colores,

la realidad del mundo me azota la frente.

 

Sigo esperando el gorjeo de las aves

realzando el sosiego,

el baile de las hojas amansando la noche,

mis trazos de rima entre palabras de la tarde

fraguando serenidad

con el mero placer de transformar el dolor,

descosiendo prosapias cáusticas,

amainando el azar.

 

Sin embargo al abrir la puerta

los hechos abruman la escalera,

cada peldaño transfiere una herida,

un hedor, una afrenta, un dolor, un rencor,

las flores aflojan en desidia,

el ceño frunce la mirada del hortelano.

 

Más el origen me recuerda la senda de la simiente

asomando cada día en los trazos de las horas

al descubrir la vuelta de la tarde al albergue de la piel,

me descubre el talento encomiado con ahínco

de lustros perseverando una audacia contra natura,

y vuelvo la mirada atrás queriendo atrapar un halo de ilusión.

 

La realidad lucha por romper el encanto,

oprimiendo al paradigma de la horda,

abandonando linajes a la sombra,

las manos me llevan a rubricar la fuerza en otro verso,

otra morada, otro rumbo, amor y belleza.

 

Gloria Gómez Candanedo

Cuadro: "Canvas Jardìn" de Claude Monet

domingo, 6 de junio de 2021

AZUL ENTRE LA SOMBRA DE LOS BOSQUES

 


AZUL ENTRE LA SOMBRA DE LOS BOSQUES

 

No pude ver cómo te apartaban de mí

cuando en el zaguán

deposité la llave del adiós,

tras de ti se iba el encanto de una época,

el nudo en el pecho retenía una lágrima

condensando el paso de varios lustros

floreciendo en cada amanecer.

 

Tras de ti se iban las sonrisas

atravesando paisajes a la velocidad de un lucero,

los primeros balbuceos

al comienzo de una etapa sobre ruedas

mirando la horizontal,

en tu regazo se acomodaron los abrazos

al son de acordes de todos los tiempos,

juntos atravesamos fronteras entre norte y sur,

esbozando encuentros en distinta dimensión.

Juntos aprendimos el juego de letras

mientras me conducías

a la ventura nuevos amores,

tarareamos coplas al son de vuelos

y compartimos duelos

en distancias cortas y ufanas.

 

En tu regazo medró la juventud

que a mi paso brotaba entre bosques,

luces y sombras,

sobrepasándome en valor y osadía,

probando los primeros pasos,

devaneos, esbozos

y los sueños alcanzando libertad. 

 

No pude advertir cómo parecías recobrar

la agilidad de otro tiempo,

como queriendo seguir a la espera

del próximo recorrido

al son de nuestra música

y nuestras confidencias,  

abrazando destinos y enseres,

rubricando cartas de amor,

trazando rutas a las estrellas en lo convexo del alma,

acercando la piel de la distancia

en pequeños recorridos,

como en los viejos tiempos.

 

No pude contemplar la senda que dejabas

caminando hacia tu retiro,

llevándote una parte mí,

una lágrima contenida

a punto de echar a correr hacia ti

al ver de frente el instante

en que parecías conocer tu destino

como una pequeña alevosía.

 

En ti quedan mis plegarias y alegrías,

la prisa por llegar

y la calma de la vuelta a casa

buscando un lugar de calma para la noche,

en mí aparece el vértigo,

cada vez que vuelvo a pasar

por la misma senda

y el sol me trae a la memoria

un tiempo entre la sombra de los bosques.

 

Gloria Gómez

Cuadro: Claude Monet