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domingo, 30 de agosto de 2026

LA AUSENCIA DEL OLVIDO


 

LA AUSENCIA DEL OLVDO

A  Lola

 

Iba llorando la Ausencia

Con el semblante abatido

Cuando se encontró en presencia

Del Olvido,

Que al ver su faz marchitada,

Le dijo con voz turbada:

Sin colores,

-“Ya no llores niña bella,

ya no llores.

Que si tu contraria estrella

Te oprime incansable y ruda

Yo te prometo mi ruda

Contra tu mal y contra ella”.

 

Oyó la Ausencia llorando

La propuesta cariñosa,

Y los ojos enjugando

Ruborosa,

-“Admito lo que me ofreces

y que en vano

he buscado tantas veces,

yo que triste y sin ventura,

la copa de la amargura

he apurado hasta las heces”

 

Desde entonces, Lola bella,

Cariñosa y anhelante

Vive el Olvido con ella,

Siempre amante;

Y la Ausencia ya ni gime,

Ni doliente

Recuerda el mal que la oprime;

Que un amor ha concebido

Tan ardiente

Por el anciano querido,

Que si su penas resiste,

Suspira y llora muy triste

Cuando la deja el Olvido.

 

Manuel Acuña Narro

27 de agosto de 1849

Saltillo - México 

viernes, 29 de agosto de 2025

EL REO DE MUERTE

 


EL REO DE MUERTE

Al eminente actor D. José Valero

 

 

…Esa noche, ardiendo el pueblo

de animación y entusiasmo

bajo el influjo sublime

de tu genio soberano,

todo era bravos y dianas,

todo era vivas y aplausos,

todo cariño en los ojos

todo cariño en los labios,

y todo flores, laureles,

admiración y… entretanto,

allá muy lejos, muy lejos,

sonando lento y pausado,

se alzaba entre las tinieblas

y entre el silencio un cadalso,

sin otro eco que el latido

del pecho del condenado

que en diálogo con la muerte

velaba en un subterráneo.

Aquel cadalso se alzaba

cada vez más y más alto,

como un espectro, sombrío

como un vampiro, callado,

como una tumba implacable,

y como un monstruo, inhumano;

se alzaba y, sin que ninguno

oyera aquel ruido amargo,

por los sollozos de un hombre

solamente acompañado.

La humanidad impasible

bajo su mudo letargo,

miraba crecer y alzarse

las formas de aquel cadalso,

cuando tú, tú que escuchaste

sus ecos tristes y vagos

te levantaste por ella

con la voz del entusiasmo,

y en presencia de aquel pueblo

y enfrente de aquel tablado

ceñida con tus laureles

la hiciste hablar por tus labios,

salvando al sol de aquel día

del rubor de aquel cadalso.

 

****

 

Yo no sé si ya habrá muerto

aquel que es su desamparo,

y aún más que unos pocos días

y aún más que unos pocos años

pudo gozar la dulzura

de ver a su hijo en los brazos,

 libre del infame nombre

de hijo del ajusticiado;

pero yo que desde niño

aprendí lleno de espanto

a aborrecer los verdugos

y a maldecir los cadalsos,

dejo a la gloria que entone

para ensalzarte su canto,

y del condenado a muerte

bajo los recuerdos gratos,

en nombre suyo, las gracias

de la humanidad te mando.

 

Manuel Acuña Narro

27 de agosto de l849

Saltillo

 

sábado, 31 de agosto de 2024

LA BRISA

 


LA BRISA

 

A mi querido amigo J.C. Fernández

 

Aliento de la mañana

que vas robando en tu vuelo

la esencia pura y temprana

que la violeta lozana

despide en vapor al cielo.

 

Dime, soplo de la aurora,

brisa inconstante y ligera.

¿vas por ventura a esta hora

al valle que te enamora

y que gimiendo te espera?

 

¿O vas acaso a los nidos

de los jilgueros cantores

que en la espesura escondidos

te aguardan medio adormidos

sobre sus lechos de flores?

 

¿O vas anunciando acaso,

sopla del alba naciente,

al murmurar de tu paso,

que el muerto sol del ocaso

se alza un niño en Oriente?

 

Recoge tus leves alas,

brisa pura del Estío,

que los perfumes que exhalas

vas robando entre las galas

de las violetas del río.

 

Detén tu fugaz carrera

sobre las risueñas flores

de la loma y la pradera,

y ve a despertar ligera

al ángel de mis amores.

 

Y dile, brisa aromada,

con tu murmullo sonoro,

que ella es mi ilusión dorada,

y que en mi pecho grabada

como a mi vida la adoro.

 

Manuel Acuña Narro

27 de agosto de 1849

Saltillo - México