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martes, 28 de abril de 2026

LOS EXTRAÑOS RETRATOS

 


LOS EXTRAÑOS RETRATOS

 

Ahora que estamos solos,

infancia mía,

hablemos,

 

olvidando un momento

los extraños retratos

que nos hicieron.

 

Hablemos de lo que tú y yo,

por no tener ya nada,

sabemos.

 

Que esa solitaria noche mía

no ha tenido gracia

del comienzo,

 

y entré en la danza oscura de mi estirpe

como un joven tristísimo

en un lienzo.

 

Mi imagen sucesiva no me habita

sino como un oscuro

remordimiento,

 

sin poder distinguir siquiera

qué de mi pan o de mi vino

invento.

 

En el oscuro cuarto en que levanto

la mano con un gesto

polvoriento,

 

donde no puedo entrar, allí me miras

con tu traje y tu terco

fundamento,

 

y no sé si me llamas o qué quieres

en este mutuo, extraño

desencuentro.

 

Y a veces me parece que me pides

para que yo te saque

del silencio,

 

me buscas en los árboles de oro

y en el perdido parque

del recuerdo,

 

y a veces me parece que te busco

a tu tranquila fuerza

y tu sombrero,

 

para que tú me enseñes el camino

de mi perdido nombre

verdadero.

 

De tu estrella distante, aparecida,

no quiero más la luz tan triste

sino el Cuerpo.

 

Ahonda en mí. Encuéntrame.

Y que tu pan sea del día

nuestro.

 

Fina García Marruz

28 de abril de 1923

La Habana – Cuba

 

domingo, 20 de abril de 2025

CUANDO EL TIEMPO YA ES IDO, UNO RETORNA...

CUANDO EL TIEMPO YA ES IDO, UNO RETORNA…

 

Cuando el tiempo ya es ido, uno retorna

como a la casa de la infancia, a algunos

días, rostros, sucesos que supieron

recorrer el camino de nuestro corazón.

Vuelven de nuevo los cansados pasos

cada vez más sencillos y más lentos,

al mismo día, el mismo amigo, el mismo

viejo sol. Y queremos contar la maravilla

ciega para los otros, a nuestros ojos clara,

en donde la memoria ha detenido

como un pintor, un gesto en la mano,

una sonrisa, un modo breve de saludar.

Pues poco a poco el mundo se vuelve impenetrable,

los ojos no comprenden, la mano ya no toca

el alimento innombrable, lo real.

 

Fina García Marruz

28 de abril de 1923

La Habana – Cuba


lunes, 29 de abril de 2024

DEL TIEMPO LARGO

 


DEL TIEMPO LARGO

 

 

A veces, en raros

instantes, se abre, talud

real y enorme, el tiempo

transcurrido.

                        Y no es entonces

breve el tiempo. Como el pájaro

al elevarse abarca con sus alas

un diminuto pueblo o costerío,

la inmensidad de lo vivido arrecia,

y se mira remoto el ayer próximo,

en que el pico ávido bajaba

en busca de alimento.

                         ¡Qué eternidad

de soles ya vividos! ¡Y qué completa

ausencia de nostalgia! Para crecer

se vive. Para nacer de nuevo

y rehacer la mala copia original.

Para crecer, se sufre. No se quiere

volver atrás, ni tan siquiera al tiempo

rumoreante de la juventud.

                      Que no para que el rostro

luzca lozano y terso se ha vivido.

No para atraer por siempre con el fuego

de la mirada, no con el alma en vilo,

por siempre se ha de estar.

                         De cierto modo

la juventud es también como una cierta

decrepitud: un ser informe,

larva, debatíase, qué peligrosamente

amenazado. Se vivió, se salió,

quién sabe cómo, del hueco,

de la trampa:

                          valió el otro

del bosque de la vida, el pleno encanto

de los claros del sol entre lo umbrío

para pagar su precio: lo tanto

costó poco; poco el sufrir inmenso

para es dádiva: al rostro

orne la arruga como el pecho la cinta coloreada

de un guerrero

o como al niño la medalla premia

por la humilde labor.

                              Como el avaro

el peso de un tesoro, encorva

la espalda anciana el peso

del vivir.

                              Mas, ya, arriba,

a la salida, ya, se mira

hacia atrás sonriendo, renacido,

como agrietada cáscara el polluelo,

ya se van desligando las amarras,

del extraño navío, y como novio trémulo

locamente lo incierto hace señales.

 

costó dolor, muerte costó, la vida.

Y al tiempo, breve o largo, siempre corto,

como el relámpago del amor, se le mira

ya sin recelo ni amargura

como a las heridas de la mano, en el arduo

aprender de su oficio,

contempla el aprendiz.

 

Bella es toda partida.

 

Fina García Marruz

28 de abril de 1923

La Habana (Cuba)

 

 

domingo, 18 de junio de 2023

Y SIN EMBARGO SÉ QUE SON TINIEBLAS...

 


Y SIN EMBARGO SÉ QUE SON TINIEBLAS…

 

 

Y sin embargo sé que son tinieblas

las luces del hogar a que me aferro,

me agarro a una mampara, a un hondo hierro

y sin embargo sé que son tinieblas.

 

Porque he visto una playa que no olvido,

la mano de mi madre, el interior de un coche,

comprendo los sentidos de la noche,

porque he visto una playa que no olvido.

 

Cuando de pronto el mundo da ese acento

distinto, cobra una intimidad exterior que sorprendo,

se oculta sin callar, sin hablar se revela,

 

comprendo que es el corazón extinto

de esos días manchados de temblor venidero

la razón de mi paso por la tierra.

 

Fina García Marruz

28 de abril de 1923

La Habana (Cuba)