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lunes, 26 de enero de 2026

EN EL PRINCIPIO

 

 


EN EL PRINCIPIO

 

De pronto arranca la memoria,

sin fondos de origen perdido;

muy niño viéndome una tarde

en el espejo de un armario

con doble luz enajenada

por el iris de sus biseles,

decidí que aquello lo había

de recordar, y lo aferré,

y desde ahí empieza mi mundo,

con un piso destartalado,

las vagas personas mayores

y los miedos en el pasillo.

Años y años pasaron luego

y al mirar atrás, allá estaba

la escena en que, hombrecito audaz,

desembarqué en mí, conquistándome.

Hasta que un día, bruscamente,

vi que esa estampa inaugural

no se fundó porque una tarde

se hizo mágica en un espejo,

sino por un toque, más leve,

pero que era todo mi ser:

el haberme puesto a mí mismo

en el espejo del lenguaje

doblando sobre si el hablar,

diciéndome que lo diría,

para siempre vuelto palabra,

mía y ya extraña, aquel momento.

Pero cuando lo comprendí,

era ya mayor, hombre de libros,

y acaso fue porque en alguno

leí la gran perogrullada:

que no hay más mente que el lenguaje,

y pensamos solo al hablar,

y no queda más mundo vivo

tras las tierras de la palabra.

Hasta entonces, niño y muchacho,

creí que hablar era un juguete,

algo añadido, una herramienta,

un ropaje sobre las cosas,

un caballo con que correr

por el mundo, terrible y rico,

o un estorbo en que se aludía

a lo lejos, a ideas vagas:

ahora, de pronto, lo era todo,

igual que el ser de carne y hueso,

nuestra ración de realidad,

el mismo ser hombre, poco o mucho.

 

José María Valverde

26 de enero de 1926

Valencia de Alcántara (Cáceres)

domingo, 26 de enero de 2025

LAS VIEJAS CAMPANADAS

 


LAS VIEJAS CAMPANAS

 

Oigo viejas campanas que llegan del pasado,

campanas de la tarde en los pueblos tranquilos…

Campanas que no he visto, y ahora están cantándome

desde los dulces valles del pasado difunto.

 

Venid conmigo, entrad a la sombra que llega.

Cantad, pues sois tan leves que no puede decirse

si sois un sueño muerto o si es que estáis distantes,

porque la lejanía confunde espacio y tiempo.

 

Éste es el tiempo triste de nacer con recuerdos.

Cuando yo vine al mundo, habían muerto cosas

que he crecido esperando. Y yo no lo sabía,

las suponía cerca, tal vez tras de mi casa,

tal vez tras de esos montes a donde van los pájaros.

Y el rumor del poniente era su voz remota.

 

No sé, yo no sé qué eran las cosas que esperaba.

Sé que era algo sencillo. Eran dulzuras mínimas.

Quizá mañanas claras, quizá rumor de fuentes,

quizá campos amigos donde Dios paseaba,

o era el amor, a salvo del viento de la historia,

o el conversar despacio de las cosas sabidas…

 

José María Valverde

26 de enero de 1926

Valencia de Alcántara (Cáceres)

sábado, 25 de enero de 2025

ELEGÍA A LA FOTOGRAFÍA DE UNA MUCHACHA DESCONOCIDA

ELEGÍA A LA FOTOGRAFÍA DE UNA MUCHACHA DESCONOCIDA

 

Tendrías quince años cuando quedaste inmóvil

aquí, en la cartulina de suavísima niebla.

 

Te vuelves a mirarnos –con unos ojos negros,

dulces, hondos y frescos como grutas-

desde el escorzo grácil de tu cuerpo.

Dime, ¿de dónde viene tu mirada?

Habla de cosas dulces y pequeñas,

de tu vida, tu casa,

tu piso, bosque umbroso de sueños y recuerdos,

-tú eres la cierva blanca en su espesura-,

el balcón donde ves pasar las nubes,

los viejos y borrosos retratos de la sala,

las butacas de verde terciopelo gastado,

el piano, negro, mudo, con ecos, -como un pozo-,

y el bullir y las voces, apagadas

y vagas, de la sombra en los rincones…

(¡Ay tus sueños de niña!

¡Cómo están en el fondo de tus ojos

muriendo dulcemente!

Estrenabas la vida; aquel día morías y nacías.

Y aquí, en este retrato,

frente al blanco camino,

dejaste tu niñez en la mirada.)

Esa luz que ha quedado contigo prisionera

en tu clara laguna,

es la luz que conservan

las cosas de la abuela puestas en la vitrina.

 

Ya te habrás olvidado. ¡Qué muerta estás aquí!

¿Dónde estarás ahora?

…Días, calles, olvidos, amores y tristezas,

relojes, calendarios, trajes, cuerpos, ventanas,

tejas, lluvias, tarjetas, zapatos ya gastados,

tranvías, ruedas, nubes, sueños, tardes, mañanas,

inviernos y veranos, rosas secas, revistas,

muertos, libros, silencios, músicas, frisas, llantos,

arroyos y caminos, montañas, bosques, mares,

y un montón de minutos iguales como arenas me

separan de ti.

Pero en mi orilla queda tu retrato olvidado.

 

…Tendrías quince años. Yo, entonces, estaría

paseando mis sueños de niño no sé dónde.

¿Dónde estarás ahora?

Oh muchacha lejana que quizá hubiera amado

de no ser por el tiempo, el tiempo… siempre el tiempo…

 

José María Valverde

26 de enero de 1926

Valencia de Alcántara (Cáceres)

 

 


domingo, 28 de enero de 2024

EL SILENCIO

 


EL SILENCIO

 

 

Yo te espero, mi amor, para el silencio.

¿Para qué cantar más cuando ya seas cierta?

 

Cansado de gritar de maravilla,

cansado del asombro sin palabras,

me callaré despacio, como el niño feliz

que se duerme, en las manos del juguete.

 

Tardarás mucho tiempo en dormirme del todo,

en borrarme los últimos recuerdos que me hieren,

lentísimos recuerdos sin forma ni sustancia;

sombra más bien, o sangre y carne casi,

con raíces que entraron mientras iba creciendo.

 

Y tendrás el blanco sueño de la infancia

desde el que hablaba a Dios, aun a mi lado;

aquel sueño, tan cerca de la muerte,

que podía llegar, serena, clara,

a volverme a mi origen, aun casi en el recuerdo.

 

Sueño que no será como el de ahora,

lleno de ávidos pozos, de agujeros

que de repente se abren a la nada;

porque tendrá, disuelta en su materia,

como nana de madre,

tu voz muda, la luz de tu existencia,

tapizando las salas de mi sueño.

 

No me pidas que cante cuando vengas.

Cansado estoy del canto. Tú has de ser la paz última

el blanco umbral de Dios…

 

Sólo oirás mi silencio, como rumor de fuente,

como la paz de un lago, creada por tus manos,

trayéndote el reflejo de Dios para alabarte.

Confundidas las almas

en las anchas llanuras del silencio, en su noche

sin borde, esperaremos…

 

Del libro: “La espera”

José María Valverde

26 de enero de 1926

Valencia de Alcántara (Cáceres)