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martes, 23 de junio de 2026

DEDICATORIA



DEDICATORIA

 

Las montañas se doblan ante tamaña pena

y el gigantesco río queda inerte.

Pero fuertes cerrojos tiene la condena,

detrás de ellos sólo “mazmorras de la trena”

y una melancolía que es la muerte.

 

Para quién sopla la brisa ligera,

para quién es el deleite del ocaso

nosotras no sabemos, las mismas por doquiera,

sólo oímos el odioso chirriar de llaves carceleras

y del soldado el pesado paso.

 

Nos levantamos como para la misa de madrugada,

caminábamos por la ciudad incierta,

para encontrar una a la otra, muerta, inanimada,

bajo el sol o la niebla del Neva más cerrada,

mas la esperanza a lo lejos canta cierta…

 

La sentencia.. y las lágrimas brotan de repente,

ya de todo separada,

como arrancan la vida al corazón, dolorosamente,

como si hacia atrás la derribaran brutalmente,

pero marcha… vacila… aislada…

 

¿Dónde están ahora aquellas compañeras del azar,

de mis años de infierno desnudo?

¿En la borrasca siberiana cuál es su soñar,

qué imaginan en el círculo lunar?

A vosotras os envío mi adiós y mi saludo.

 

Anna Ajmátova

23 de junio de 1889

Odesa – Ucrania


miércoles, 28 de junio de 2023

CUANDO ESCUCHES EL TRUENO ME RECORDARÁS...

 


CUANDO ESCUCHES EL TRUENO ME RECORDARÁS…

 

 

Cuando escuches el trueno me recordarás

y tal pienses que amaba la tormenta…

El rayado del cielo se verá fuertemente carmesí

y el corazón, como entonces, estará en el fuego.

 

Esto sucederá un día en Moscú

cuando abandone la ciudad para siempre

y me precipite hacia el puerto deseado

dejando entre ustedes apenas mi sombra.

 

Anna Ajmatova

23 de junio de 1889

Bolshoi Fontan (Rusia)

domingo, 25 de junio de 2023

HAY EN LA INTIMIDAD UN LÍMITE SAGRADO...

 


HAY EN LA INTIMIDAD UN LÍMITE SAGRADO…

 

 

Hay en la intimidad un límite sagrado

que trasponer no puede aún la pasión más loca

siguiera si el amor el corazón desgarra

y en medio del silencio se funden nuestras bocas.

 

La amistad nada puede, nada pueden los años

de vuelos elevados, de llameante dicha,

cuando es el alma libre y no la vence

la dulce languidez del goce y la lascivia.

 

Pretenden alcanzarlo mentes enajenadas,

y a quienes lo trasponen los colma a la tristeza.

¿Comprendes tú ahora por qué mi corazón

no late a ritmo debajo de tu diestra?

 

Anna Ajmatova

23 de junio de 1889

Bolshoi Fontan (Rusia)