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lunes, 11 de mayo de 2026

EL IGNORANTE

 


EL IGNORANTE

 

Me asusta el gran vacío en que me muevo.

Todo lo que ahora ignoro y lo que nunca

podré saber, mi múltiple ignorancia

inmensa y despoblada catacumba

por la que avanzo  torpemente a ciegas.

Estoy hecho de inopias y renuncias.

Soy la luz negra, los oídos sordos.

Vivir apenas es la rosa oscura

que el olfato no capta. Soy los ojos

cerrados, fríos; soy la boca muda,

la mano que tantea realidades.

La realidad es un sol que se nubla.

 

Jamás sabré qué son estas mañanas

en que todo de nuevo se pronuncia,

ni que son estas tardes en que todo

se torna violetas inseguras,

ni por qué están las noches envolviéndonos

en su placenta maternal, telúrica.

 

Jamás sabré qué son las cordilleras

en donde los demás seres se agrupan,

desde donde de pronto me descubren,

donde la libertad propia me usurpan

o donde sin razón, sin merecerlo,

otras veces me ayudan.

 

Profano ante el misterio, bulto áfono

ante el prodigio azul que me circunda,

lego de las arcanas religiones

que las especies vivas perpetúan,

condenado a la agnosia y al silencio,

reo de incomprensión, miro la lluvia

levantar el milagro, entre los párpados

siento el sol que la vida misma enjuga,

percibo las terribles tensiones que se amansan,

en la apariencia cósmica de música.

 

Desahuciado ignorante establecido

en átona asofía, can que aúlla

en las terrazas de su desconsuelo

a la increíble y conquistada luna,

busco sólo, ya en esta hora de ocaso,

entre tus manos, cuando tú las juntas

tan amorosamente con las mías,

algo de amor que mi ignorancia supla.

 

Leopoldo de Luis

11 de mayo de 1918

Córdoba


lunes, 19 de mayo de 2025

HACIENDO TRAZOS

 

HACIENDO TRAZOS

 

A veces me entretengo haciendo trazos

sobre el papel. Las rayas

como flechas se cruzan en el aire

blanco de la cuartilla. Ráfagas

son, borrando ahora caminos

que decididamente roturaban.

 

Y me enmimismo tras el laberinto

de líneas que me arrastran

y voy perdiendo pie, voy sumergiéndome

en su terrible nada,

en su desconcertante paradigma

de desorientación o vida o racha

de destino. Me pierdo. Soy un ciego

sobre el papel, que es mi papel, mi carta

de navegar sin rumbo, mi retrato,

mi desesperación, mi historia hallada

y perdida de nuevo y para siempre

porque no soy sino una inútil raya

que viene y va, dibuja jeroglíficos

de dolor y amargura y esperanza

y abre precipitantes galerías

hacia el vacío y tuerce rápidamente.

Cae al abismo de una pena

tan absolutamente innecesaria

como las remontadas alegrías

que sin porque de vez en vez escala.

 

No soy más que este absurdo, este dibujo

sin razón y sin causa.

Jamás completaré un solo rectángulo,

nunca estará la curva bien cerrada.

Mi vida entera es este lapicero

corriendo a un lado y otro, soy la marca

de un grafito tedioso, me revela

este ininteligible cardiograma.

No tengo rostro, ni figura, nadie

me reconoce, ni mi nombre habla

por mí. soy solamente el zigzagueo

enrevesado, inútil, de unas rayas

que una mano cruelmente ovillea

en una triste página.

 

Leopoldo de Luis

11 de mayo de 1917

Córdoba

domingo, 25 de agosto de 2024

LOS IMPOSIBLES PÁJAROS - III- 3

 


LOS IMPOSIBLES PÁJAROS

III

3

 

Una voz diferente arrebata tu boca.

Una voz encendida de felices acentos.

Te ha nacido del beso una voz que convoca

luces y arrobamientos.

 

Musical y diáfana cascada, oral espuma

choca en los dientes, surte por orillas carnales.

Una voz que traspasa como al aire la pluma

los aires musicales.

 

Has aprendido a hablar de un solo beso.

Tan hondo fue, tenia tal plenitud su brío

que traspasó la carne, que enardeció hasta el hueso

e invadió tus orillas como un río.

 

Como un río amoroso ha anegado tus tierras

y en sus húmedas márgenes nació, junco luciente,

hierba clara y dulcísima, esa voz que entierras

otra voz diferente.

 

Es como si en ti hablara

la feliz y amorosa plenitud de la vida.

Tu voz como indeleble relámpago se aclara

en mí. Me abrasa. Ahonda. Como una dulce herida.

 

Leopoldo de Luis

 

viernes, 9 de agosto de 2024

ETERNA VOZ

 


ETERNA VOZ

 

Y vendrán otras gentes y otros días

y enterrarán mi voz.

                                     Irán sus pasos

sobre la negra arena que recubra

mi cuerpo, y el silencio, como un pájaro,

anidara en mi casa. Las cenizas

de mis palabras aventaran largos

dedos grises del viento. En otras bocas

como un milagro

se encenderán las mismas voces mías.

Pero no seré yo. (Cruza los prados

un día y otro día el mismo río,

mas nunca torna el agua que ha pasado).

 

También una amargura

--cuchillo, espina, dardo—

herirá la ternura de las almas,

pero no será ésta. (Cada año

traen rosas los rosales, mas la espina

que una vez nos hirió, nunca ha tornado).

 

Como un río  es la voz, como una espina

es la amargura.

                            En pálidos

panoramas del sueño he visto un día

mi voz y mi tormento reflejados

en otras nuevas gentes

y a través de cien años.

Cuando yo esté ya muerto. Mi amargura

y mi voz han de ser como un legado.

 

Ni aun esta voz es mía, es una herencia.

Yo no soy yo. Fui aquél. He sido. Acaso

hay un oculto río y una escondida espina

que eternamente van atravesándonos.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro de Van Gogh

viernes, 17 de mayo de 2024

LA MESA DE LA ESCUELA

 


LA MESA DE LA ESCUELA

 

Apoya tus dos manos en la mesa

de pino y di si todavía

no se puebla de pájaros su rama,

si un aire azul y libre no la inclina.

 

No envejece ese árbol,

no muere nunca esa madera antigua

sobre la que colocas diariamente

un poquito de patria estremecida.

 

Por ella pasan ríos

que le dan nueva vida,

cordilleras que ponen en su fronda

invisible altas brisas,

 

mares que dejan conchas

y espuma por su orilla

y oscuros minerales que recorren

detrás de ella hondas galerías.

 

Las raíces del árbol que es tu mesa,

como las de los robles, las encinas,

los olivos, los chopos

de la tierra que miras

 

por la ventana de la clase, agarran

su garfio al corazón de España misma,

le dan la vuelta, muerden

en su carne amarilla,

 

en su carne reseca

que cruje como un pan, su carne de ceniza

que suena a antiguos muertos, en su roja

carne de fresca y pura y nueva arcilla.

 

Se ve desde las ramas de tu árbol

cómo la patria un dulce hombro reclina

y en sus paisajes sueña. De un mar a otro

mar cruza una gaviota y la acaricia.

 

Toda España se ve desde tu mesa o árbol.

Y yo he visto también a la alegría

saltar, pequeño pájaro que luego

persiguen escopetas de ignominia.

 

Leopoldo de Luis

11 de mayo de 1918 

Córdoba

 

lunes, 13 de mayo de 2024

MUNDO AMADO

 

MUNDO AMADO

(Se ama lo que se teme perder.)

 

Amo este breve sol que aún da tibieza,

que aún pone puro fuego en los paisajes

fríos de la tristeza.

Amo sus encendidos oleajes.

 

Esta vaga esperanza, rosa leve

que llevo entre mis manos todavía

y tan sutil que casi no se atreve

a perfumar del todo la alegría.

 

Esta dulce ternura que aún ignora

cómo, aunque débil, es roble de mi alma.

Bajo sus amas infantiles mora

mi corazón y encuentra calma.

 

Amo esta juventud, pájaro triste

que se rezaga en mí, nido de arcilla.

Su esperanza –sus alas—aun insiste

sobre esta heredad seca y amarilla.

 

Acaso más que nunca te amo ahora,

juventud siempre atónita y oscura,

porque siempre quisiste ser de sol, ser de aurora

y sólo has sido tierra de amargura.

 

Leopoldo de Luis

11 de mayo de 1918 

Córdoba

 

sábado, 19 de agosto de 2023

LA ROPA EN LA VENTANA

 


LA ROPA EN LA VENTANA

 

 

Como falsos ahorcados en el aire

sus cuerpos vacilantes y vacíos,

desnudos de nosotros, brazos, piernas,

cinturas, pechos, cuellos, suspendidos.

 

Pasa la luz de enero entre los blancos

fantasmas con su frío.

Deshabitadas formas desvividas

huecos humanos ateridos.

 

Esa silueta con que juega el viento,

ese perfil he sido.

Tus manos compañeras lo han salvado

con su dolor de qué tristes residuos.

 

En el aire tal vez me reconozco,

un poco soy bandera al viento herido.

Jirón que se estremece mudamente,

por un cristal me miro.

 

Y no sé si es la ropa o es la vida

la que pende de un hilo.

 

Leopoldo de Luis

 

viernes, 18 de agosto de 2023

MUJER EN EL ESPEJO

 


MUJER EN EL ESPEJO

 

 

En este espejo se ha mirado una

mujer desnuda y yo recuerdo ahora

a Stephan Mallarmé, que en el invierno

estremecido descubrió el pecado

de la belleza en una fuente fría.

 

Hace casi cien años que tu mano

trazo el poema extraño y vagamente

erótico.

              De súbito yo e vuelto

a pensar en la tela que una araña

colgó –otro poema misterioso—

en la ventana de mi adolescencia.

 

Las cosas dejan su fulgor marchito

en nuestras manos y la fina urdimbre

del otro lado del cristal mantiene

dramáticos desgarros.

 

(La mujer que dejó la fugaz lumbre

de su belleza un día en este espejo

no volverá a mirarse).

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Mujer ante espejo" de Pablo Picasso

 

jueves, 2 de febrero de 2023

YA NO HAY REDENTORES

 


YA NO HAY REDENTORES

 

 

Va demasiado bien este planeta

para que nos sintamos redentores.

La realidad tangible es una mano

que ha ahogado al cisne azul de la esperanza.

Ha muerto la esperanza, no tenía

sentido ya, es más firme el testimonio

de la técnica: un dios que nos supera

los revulsivos sueños mesiánicos.

La rebelión es un niño con miedo

al que se le sublevan los juguetes,

es una sombra de morfina triste

articulada en bienes de consumo,

y una rosa mecánica gobierna

los vientos cardinales de la vida.

Morir entre satélites buscando

el corazón dormido de la luna

es heroísmo menos estridente

que derrumbarse en una barricada..

Se hunden puentes románticos, no sirven.

El agua canta una canción distinta.

Los viejos mitos no nos unen. Crecen

terceros, cuartos mundo manejados

por complicados planes estratégicos

de primeras materias transferidas.

Siempre hay algún rincón del mundo donde

alguien se mata, pero están marcadas

las rutas de los grandes petroleros

y morir es un cargo de conciencia.

 

Leopoldo de luis

Cuadro: "El mundo" de Goya

 

 

miércoles, 1 de febrero de 2023

EL PAISAJE ERES TÚ

 


EL PAISAJE ERES TÚ

                  

 

No hay paisaje sin ti. Qué roca oscura,

que mar de plomo, que amarillo cielo.

Es sólo tu mirada la que infunde

belleza y claridad. Máquina extraña

que elabora el prodigio del paisaje.

 

Sólo es rosa la rosa si la miras

y este trozo de tierra abrupta y este

trozo de mar sombrío se revelan

en tus laboratorios cerebrales.

Ah, si fuese verdad tanta belleza.

Pero la verdad nace en los sentidos.

La verdad es tu mano y es tu lengua,

tu nariz, tus oídos, tus pupilas

y tu humana conciencia recogiendo

tanto material presto a la hermosura.

 

Cuando la bomba aséptica extermine

córneas, tímpanos, lenguas, pituitarias

y piel en forma tuya edificados,

¿qué será de esta pobre geografía

sin el polo de un dios que la despierte?

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Parc Monceau" de Claude Monet

sábado, 28 de enero de 2023

DA MIEDO



 

DA MIEDO

 

 Da miedo ver la luna silenciosa

que el hombre pisa como a muerto olvido

o muere en torno suyo hecho satélite

de hueso seco en un cósmico exilio.

 

Da miedo ver la noche en torno nuestro

grave propagación de un precipicio

en cuyo fondo duermen los cadáveres

de cada uno de nosotros mismos.

 

Da miedo ver el día por un cielo

donde el remoto pecho avanza ígneo

del sol que si amanece para todos

va a tener un reparto muy distinto.

 

Da miedo ver la vida manejada,

introducida en ciegos laberintos,

transfigurada en tiendas de disfraces,

manipulada por malabarismos.

 

Da miedo ver la gente por la calle,

dan miedo el hombre, la mujer, el niño

que van andando sin saberlo sobre

las grietas de inminentes cataclismos.

 

Da miedo abrir los ojos y ver fuera

y da miedo cerrarlos de egoísmo.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "El aquelarre" de Francisco de Goya

viernes, 20 de enero de 2023

LOS CONGREGADOS

 


LOS CONGREGADOS

 

 

Todos de nuevo estamos

junto al hogar. Sarmientos

secos crepitan y hacen

telarañas de fuego.

Ventanas a la espalda

cierran sus ojos negros

y estos ojos humanos

se abren en el silencio.

Nadie pregunta. Nadie

sabe por qué nos vemos

aquí, por qué reunidos

estamos, como ajenos;

quién nos trajo a esta lumbre,

a dónde vamos luego,

por qué se quema y arde

la madera del brezo

en este hogar y si

no son el propio leño

que se consume nuestras

vidas. Mas nadie ha abierto

la boca. No pregunta

nadie.

            Se escucha el viento

morder entre las tejas

y el respirar del tiempo

que pasa y que jadea

como un humano pecho.

¿Somos una familia

que se une bajo el techo

antiguo de la casa

tras un vivir disperso,

o somos ignorados,

remotos, forasteros,

extraños conducidos

a este común congreso?

¿Estamos al amor

de este rincón del sueño

o estamos entre cuatro

paredes prisioneros?

Absortos contemplamos

las llamas y quisiéramos

adivinar las claves

a través de los gestos.

Porque tal vez un signo,

una seña, un acento,

una mirada, un rasgo,

una huella por dentro,

o un gran dolor, acaso,

nos haga compañeros,

solidarios nos torne,

comunes y fraternos.

Unos y otros, despacio,

lentamente, con miedo,

nos miramos. Alguno

comienza a hablar.

                                  --Si fuéramos…

De repente la puerta

se abre y cae todo el peso

de la noche en la estancia,

como un animal muerto.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Reunión familiar" de Frederick Bazille

miércoles, 18 de enero de 2023

EL ESPEJO

 


EL ESPEJO

 

 

Con los ojos vendados nos miramos

cada día delante de un espejo

para ser sólo imágenes

nuestras que no veremos.

 

Desfilamos, retratos fidelísimos,

copias exactas, calcos o reflejos,

resbalamos por aguas espejeantes

como narcisos ciegos.

 

Debo de ser la sombra, los perfiles,

la refracción de ese cristal o hielo;

debo de ser el doble repetido,

el naufrago en el fondo de ese sueño.

 

Qué culto extraño ante el cristal, la luna,

de extraterrestre, de astronauta muerto

girando sin sentido

en la órbita cerrada por el pecho.

Qué culto extraño para

sentirnos solo luminoso eco

de nuestra propia realidad corpórea,

mitología del azogamiento

liturgia de pantallas sucesivas,

idolatrización del reverbero.

 

Sólo somos figuras proyectadas

sobre un cristal, pero jamás nos vemos.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Ante el espejo" de Berthe Morisot

martes, 17 de enero de 2023

LOS CÓMPLICES

 


LOS CÓMPLICES

 

 

No olvides que tú y yo estamos unidos

por un asesinato. Somos cómplices

mutuamente, y culpables cada uno

de haber matado al otro la esperanza.

 

Yo no intento la huida. No la intentes

tú. ¿A dónde iría? ¿A dónde irás? Retorna.

Las yemas de tus dedos que he besado

tanto, traicionarían tu inocencia.

 

Sabemos de nosotros demasiado.

Somos dos delincuentes: no es posible

la regeneración. Reformatorio

de adultos. ¿Qué reforma?

 

Cuando convictos y confesos hemos

sido llevados al lugar del crimen

dijimos: “volveríamos a hacerlo”

y “no estaremos nunca arrepentidos”.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro de Marc Chagall

jueves, 29 de diciembre de 2022

CREO EN LA REALIDAD

 

CREO EN LA REALIDAD

 

 

Me han llorado los ojos, pero he visto.

Caminé con los párpados alerta

y con ellos abiertos aún resisto.

Que lo real encuentr
e así una puerta.

 

Sé cómo suena el mundo cuando gira

alrededor de un hombre en pie de lucha.

Sé también cómo suena la mentira

y el corazón que escucha.

 

Sápida fue la vida poco a poco

dejándome dulzuras y amargores.

La vida al fin es como un barman loco

jugando a hacer alquimia de sabores.

 

He percibido bajo los aromas

el humo de las cosas al ocaso.

El olfato conoce los idiomas

de todo, a redroviento, paso a paso.

 

Y nacieron las formas dulces, suaves,

ásperas, esquinadas, en mis dedos.

Alguna vez toqué y quemé mis naves.

Otras toqué, y me llené de miedos.

 

Mi lengua y mis oídos y mis manos,

mi nariz y mis ojos, interrogan.

La realidad les da sus soberanos

argumentos. Dialogan.

 

Ante estos cinco jueces he tenido

frente a las cosas un duro careo.

Olí, toqué, gusté, y vi y he oído.

Testigo soy. En la realidad creo.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro de Ignacio Zuloaga

 

miércoles, 28 de diciembre de 2022

LA MANO EN EL COSTADO

 


LA MANO EN EL COSTADO

              

 

Como Tomás, mete tu mano y dime

si no es la llaga viva lo que tocas.

Lo que palpan tus dedos son las bocas

de una múltiple herida que redime

 

del sueño y su inventado paraíso.

La vida es una llaga siempre abierta.

Mientras la toques es que no está muerta

tu mano, que aún te asiste el compromiso

 

con esa realidad: dolor y herida

y el hermoso tesón de ir desangrado

y a media muerte, pero enamorado

por el costado de la media vida.

 

Tocar. Creer. Las cosas su frontera

yerguen y cuerpo a cuerpo la cruzamos.

Arrancando los más hermoso ramos

tocamos nuestra propia Primavera.

 

En las manos esta todo el secreto.

El mundo que buscamos es tangible

y hay un solo minuto irrepetible

para alcanzar su límite concreto.

 

Quiero tocar la vida. Es una rosa

abierta en un costado. Es un camino

por el que ir tanteando, peregrino

hacia la identidad de cada cosa.

 

Leopoldo de Luis

domingo, 18 de diciembre de 2022

AQUELLAS SOPAS DE AJO

 


AQUELLAS SOPAS DE AJO

 

 

Ha llegado el sabor de las sopas de ajo

en el amanecer de los presidios.

Por la tristeza de las galerías

hay un rumor de pies y de bocas hambrientas

hacia los patios de las formaciones.

 

De negros pozos sube el vaho fétido.

El sabor de la sopa en cada lengua

como una comunión sacrílega. Revuelve

los estómagos sucos. A esto sabe

el rencor de los otros y la sangre

perdida. Es el sabor de la denuncia.

Es el sabor del miedo y la derrota.

 

No es un espejo el alba macilenta

por la tierra entre llanos

que aún cuartea la helada.

No nos vemos el hueco de la boca

hacia el sabor del odio

digo el de sopas de ajo entre fusiles.

 

Leopoldo de Luis

 

jueves, 8 de diciembre de 2022

NUESTRA LIBERTAD



NUESTRA LIBERTAD

 

 La libertad del árbol es la nuestra.

Hemos ganado el sol, la luz acude

a nuestra fronda. Pájaros habitan

en nuestros ramos y nos prestan alas.

Su hálito azul la noche nos concede.

 

Pero echamos raíces. No es más que eso.

Unas manos de hierro, bajo tierra,

bajo el alma, cimientos

ponen a nuestras torres

humanamente erguidas.

 

Intenta echar a andar. Igual que el árbol.

Una maravillosa astronomía

sobre nuestras cabezas. Pero avanza.

A ver si das siquiera un solo paso.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Raíces de árbol" de Van Gogh


jueves, 27 de octubre de 2022

LA TAPIA

 


LA TAPIA

                      

Toco la tapia del adobe manso

que el sol dejó como una áspera miga.

Detrás está el descanso,

la sombra que mitiga

 

el infierno labriego,

derramado demonio de amarillo.

Y de este lado el campo mudo y ciego,

traspasado a cuchillo.

 

Me arde la mano como si tocara

la carne de una herida con gangrena.

Pero detrás se ampara

un corazón que todavía suena.

 

Ni piedra ni espesura. Solamente

para el barro debió haber una gota

de agua. Suficiente.

Así la mano del adobe brota.

 

El adobe es humilde dios. Tutela

el hambre y el sudor. Un dios ibero

que apenas se alza, y vuela

su sombra sobre el sueño jornalero.

 

Pobremente defiende

el techo de la tapia al que reposa

tras de sufrir. Su justa sombra extiende.

No puede ser la tapia más hermosa.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro de Amalia Avia