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martes, 17 de febrero de 2026

RIMA XXVIII

 


RIMA XXVIII

 

Cuando entre la sombra oscura

perdida una voz murmura

turbando  su triste calma,

si en el fondo de mi alma

la oigo dulce resonar,

 

dime: ¿es que el viento en sus giros

se queja, o que tus suspiros

me hablan de amor al pasar?

 

Cuando el sol en mi ventana

rojo brilla a la mañana

y mi amor tu sombra evoca,

si en mi boca de otra boca

sentir creo la impresión,

 

dime: ¿es que ciego deliro,

o que un beso en un suspiro

me envía tu corazón?

 

Y en el luminoso día

y en la alta noche sombría,

si en todo cuanto rodea

al alma que te desea

te creo sentir y ver,

 

dime: ¿es que toco y respiro

me das tu aliento a beber?

 

Gustavo Adolfo Bécquer

17 de febrero de 1836

Sevilla

miércoles, 19 de febrero de 2025

RIMA LXXV

 


RIMA LXXV

 

¿Será verdad que, cuando toca el sueño,

con sus dedos de rosa, nuestros ojos,

de la cárcel que habita huye el espíritu

en vuelo presuroso?

 

¿Será verdad que, huésped de las nieblas,

de la brisa nocturna al tenue soplo,

alado sube a la región vacía

a encontrarse con otros?

 

¿Y allí desnudo de la humana forma,

allí los lazos terrenales rotos,

breves horas habita de la idea

el mundo silencioso?

 

¿Y ríe y llora y aborrece y ama

y guarda un rastro del dolor y el gozo,

semejante al que deja cunado cruza

el cielo un meteoro?

 

Yo no sé si ese mundo de visiones

vive fuera o va dentro de nosotros.

Pero sé que conozco a muchas gentes

a quienes no conozco.

 

Gustavo Adolfo Bécquer

17 de febrero de 1836

Sevilla

 

lunes, 17 de febrero de 2025

RIMA XXIV

 




RIMA XXIV

 

Dos rojas lenguas de fuego

que a un mismo tronco enlazadas

se aproximan, y, al besarte,

forman una sola llama;

 

dos notas que del laúd

a un tiempo la mano arranca,

y en el espacio se encuentran

y armoniosas se abrazan;

 

dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa

y que, al romper, se coronan

con un penacho de plata;

 

dos jirones de vapor

que del lago se levantan

y, al juntarse allá en el cielo,

forman una nube blanca;

 

dos ideas que al par brotan;

dos besos que a un tiempo estallan;

dos ecos que se confunden;

eso son nuestras dos almas.

 

Gustavo Adolfo Bécquer

17 de febrero de 1836

Sevilla

domingo, 18 de febrero de 2024

RIMA LIII

 


RIMA LIII

 

 

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamaran.

 

Pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres…

¡esas no volverán!

 

Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde aún más hermosas

sus flores se abrirán.

 

Pero aquellas, cuajadas de rocío

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer como lágrimas del día…

¡esas… no volverán!

 

Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.

 

Pero mudo y absorto y de rodillas

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido…, desengáñate,

¡así… no te querrán!

 

Gustavo Adolfo Bécquer

17 de febrero de 1836

Sevilla

viernes, 16 de febrero de 2024

RIMA IV

 


RIMA IV

 

 

No digáis que, agotado su tesoro,

de asuntos falta, enmudeció la lira;

podrá no haber poetas, pero siempre

habrá poesía.

 

Mientras las ondas de la luz al beso

palpiten encendidas,

mientras el sol las desgarradas nubes

de fuego y oro vista,

mientras el aire en su regazo lleve

perfumes y armonías,

mientras haya en el mundo primavera,

¡habrá poesía!

 

Mientras la ciencia a descubrir no alcance

las fuentes de la vida,

y en el mar o en el cielo haya un abismo

que al cálculo resista,

mientras la humanidad siempre avanzando

no sepa a dó camina,

mientras haya un misterio para el hombre,

¡habrá poesía!

 

Mientras se sienta que se ríe el alma,

sin que los labios rían;

mientras se llore, sin que el llanto acuda

a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza

batallando prosigan,

mientras haya esperanzas y recuerdos,

¡habrá poesía!  

 

Mientras haya unos ojos que reflejan

los ojos que los miran,

mientras responda el labio suspirando

al labio que suspira,

mientras sentirse puedan en un beso

dos almas confundidas,

mientras exista una mujer hermosa,

¡habrá poesía!

 

Gustavo Adolfo Bécquer

17 de febrero de 1836

Sevilla

domingo, 19 de febrero de 2023

RIMA LVI

 


RIMA LVI

 

 

Hoy como ayer, mañana como hoy

¡y siempre igual!

Un cielo gris, un horizonte eterno

y andar… andar.

Moviéndose a compás como una estúpida

máquina el corazón;

la torpe inteligencia del cerebro

dormida en un rincón.

El alma, que ambiciona un paraíso,

buscándole sin fe;

fatiga sin objeto, ola que rueda

ignorando por qué.

Voz que incesante con el mismo tono

canta el mismo cantar,

gota de agua monótona que cae

y cae sin cesar.

Así van deslizándose los días

uno de otros en pos,

hoy lo mismo que ayer… y todos ellos

sin gozo ni dolor.

¡Ay! ¡a veces me acuerdo suspirando

del antiguo sufrir!

¡Amargo es el dolor pero siquiera

padecer es vivir!

 

Gustavo Adolfo Bécquer

17 de febrero de 1836