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sábado, 4 de abril de 2026

SI SOÑARAS SIEMPRE, SI AMARAS...



SI SOÑARAS SIEMPRE, SI AMARAS…

 

Si soñaras siempre, si amaras

olvidándote, abandonándote…

 

Pensaría por ti las cosas

dejando que me las soñases.

Con mi velar y tu soñar

el camino sería fácil.

Yo daría los nombres justos

a los sueños que deshojases.

Encontraría para ellos

la voz que los encadenase,

la forma exacta, la palabra

que los llena de claridades.

Me acercaría hasta ti como

si fueses una orilla madre.

 

Y qué descaso dar al alma

sombras que el alma apenas sabe.

Yo no diría de ti: era

blanca y hermosa y joven y ágil;

tenía bellos ojos tristes

abiertos sólo a realidades.

Yo diría de ti: es mi fresca

raíz que de los sueños nace,

la música de mis palabras,

el hondo canto inexplicable,

la prodigiosa primavera

que en las hojas recientes arde,

el corazón caliente que ama

olvidándose, abandonándose.

 

Tú lo sabrás un día. Entonces

será demasiado tarde.

 

José Hierro

3 de abril de 1922

Madrid


jueves, 3 de abril de 2025

DESTINO ALEGRE

DESTINO ALEGRE

 

Nos han abandonado en medio del camino.

Entre la luz íbamos ciegos.

Somos aves de paso, nubes altas de estío,

vagabundos eternos.

Mala gente que pasa cantando por los campos.

Aunque el camino es áspero y son duros los tiempos,

cantamos con el alma. Y no hay un hombre solo

que comprenda la viva razón del canto nuestro.

 

Vivimos y morimos muertes y vidas de otros.

Sobre nuestras espaldas pesan mucho los muertos.

Su hondo grito nos pide que muramos un poco,

como murieron todos ellos,

que vivamos deprisa, quemando locamente

la vida que ellos no vivieron.

 

Ríos, furiosos, ríos turbios, ríos veloces,

(Pero nadie nos mide lo hondo, sino lo estrecho.)

Mordemos las orillas, derribamos los puentes.

Dicen que vamos ciegos.

 

Pero vivimos. Llevan nuestras aguas la esencia

de las muertes y vidas de vivos y de muertos.

Ya veis si es bien alegre saber a ciencia cierta

que hemos nacido para esto.

 

José Hierro

3 de abril de 1922

Madrid

 

 

 


sábado, 6 de abril de 2024

RECUERDOS

 


RECUERDOS

 

Aquello era hermoso. ¿Te acuerdas de cómo las flores nacían?

¿De cómo traía el ocaso su rojo clavel en la boca?

¿De un hombre que todas las tardes tocaba el violín a la puerta?

¿Del soñar cotidiano que daba sus llamas al alma en la sombra?

 

¿Te acuerdas de aquello? Aquello era hermoso.

Yo no sé si tú vuelves conmigo y conmigo lo evocas.

¡Tan alegra pasar, desgarrando el eterno momento,

pisoteando, sin verlas, las rosas!

 

Hay un instante que todo lo puede, que salta los días

y vive presente en el cielo dorado de nuestra memoria.

 

¿Por qué no ha de ser ese instante

el que ya para siempre te colme las horas?

 

¿Te acuerdas de aquello? Aquello era hermoso.

Todas las cosas que son, son hermosas

aunque sepamos de fijo que acaban y mueren un día,

que pasan rozando las vidas y nunca retornan.

 

¿Te acuerdas de aquello

La juventud nos cantaba, nos canta, su canto de gloria.

Aquello era hermoso: pasar sin pensar, y soñar sin llegar,

aceptar sin jamás preguntar por la mano que dio la limosna.

 

Y yo te pregunto. Y acaso esta brisa que mueve la hierba

me da tu respuesta, me dice la oscura palabra que nunca se nombra.

 

José Hierro

3 de abril de 1922

Madrid

 

domingo, 12 de febrero de 2023

SE ME FUERON HACIENDO....

 


SE ME FUERON HACIENDO…

 

 

Se me fueron haciendo

las palabras difíciles.

Se rompía la música

en ritmos imposibles.

¿Adónde habrán huido

los tenues velos grises,

la fina niebla vaga

que borraba los límites?

 

Primero la palabra

tuvo un sol invisible.

Cantaba, galopaba,

ardía inextinguible.

Oh, decir: puerto, estrella,

cielo azul, tarde triste.

Cómo las cosas, dentro

de la palabra, libres

de la palabra, abrían

silenciosos países

de aventura, tocados

por los oros felices.

 

Pero se han ido haciendo

las palabras difíciles.

(Oh, había tantas cosas

que decir, tantos límites

que precisar, tan dura

ciencia que dar, tan firme

voluntad de cantar

para luego morirse…)

 

Se me fueron haciendo

las palabras difíciles.

Alegría, ¿por qué

desde que te encontramos

nos has tornado triste?

 

José Hierro

Cuadro de Suzanne Valadon

 

viernes, 10 de febrero de 2023

OTRA VEZ HAN VUELTO A APAGARSE

 


OTRA VEZ HAN VUELTO A APAGARSE

 

 

Otra vez han vuelto a apagarse

los astros que me iluminaban.

Otra vez la sombra se cierne

sobre la tierra, el cielo, el agua.

Recorro a ciegas los caminos

que conducían a tu alma.

Para romper el alto muro

ya no viene la madrugada.

 

No te enseñaron bien los nombres

de las cosas que tú nombrabas.

No te enseñaron bien los nombres,

y ahora no puedo yo hacer nada.

Ahora no puedo (se borraron

los caminos) hacer yo nada.

 

Dices “amor”, dices “eterno”,

mas no conoces las palabras.

No te enseñaron bien los nombres

con que todo se concretara.

Te desearon, te dijeron

que era el amor el que reinaba.

Por robarte el cuerpo mintieron,

robándote primero el alma.

 

Fuiste el ensueño de alguien, pero

aquel soñador no soñaba.

Un ensueño sin soñador

es tener sin su cuerpo el alma.

Como rumor de mar remoto,

pero mar que no tiene agua.

Como una melodía inmensa,

errante, sin cuerda ni flauta.

Dices “amor”, “eterno”; así

te restituyes a tu patria.

Pero tu patria no ha existido,

como ya no existe el mañana.

Y cómo entrar, pasar, ganarte

en esa desnudez fantástica.

Seguir contigo siempre, como

si no recordaras.

 

Es mejor no pensar, seguir

a donde nos lleven las aguas.

 

José Hierro

Caudro de Pierre Auguste Renoir

miércoles, 8 de febrero de 2023

DESPUÉS DE TANTA LUCHA ESTÉRIL

 


DESPUÉS DE TANTA LUCHA ESTÉRIL

 

 

Después de tanta lucha estéril

qué amable resulta la paz.

Cada prodigio vivo canta

su maravilloso cantar.

 

Después de tantas horas ásperas

cómo mece la sencillez

del cielo al agua, el campo, el beso,

las criaturas del ayer.

 

Tras de avanzar contra la corriente

qué apacible dejarse ir.

Sentir la vida sosegada

con la intimidad de un jardín.

 

José Hierro

Cuadro de Ignacio Zuloaga

martes, 7 de febrero de 2023

LUZ DE TARDE

 


LUZ DE TARDE

                       

 

Me da pena pensar que algún día querré ver de nuevo este espacio,

tornar a este instante.

Me da pena soñarme rompiendo mis alas

contra muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme.

 

Estas ramas en flor que palpitan y rompen alegres

la apariencia tranquila del aire,

esas olas que mojan mis pies de crujiente hermosura,

el muchacho que guarda en su frente la luz de la tarde,

ese blanco pañuelo caído tal vez de unas manos,

cuando ya no esperaban que un beso de amor las rozase…

 

Me da pena mirar estas cosas, querer estas cosas, guardar estas cosas.

Me da pena soñarme volviendo a buscarlas, volviendo a buscarme,

poblando otra tarde como ésta de ramas que guarde en mi alma,

aprendiendo en mí mismo que un sueño no puede volver otra vez a soñarse.

 

José Hierro

Cuadro: "Atardecer" de Edvard Munch

viernes, 3 de febrero de 2023

INTERIOR

 

INTERIOR

 

 

Ya nadie sabía qué hacer, qué palabra

decir. No quisimos romper el silencio.

Entraba la luz, nos llegaba la luz.

Pero nadie sabía qué hacer, qué palabra

decir. Cada uno miraba sus manos,

cada uno tenía sus manos mojadas de sombra.

 

Arriba, en la abierta ventana, de cara al poniente,

seguía él mirando.

Ya nadie sabía qué hacer, qué palabra

decir. Nadie quiso mirarle la frente dorada

donde pronto la luz, como un zumo de fruta, se haría violeta.

 

Cada uno miraba sus manos.

Cada uno sabía que él pronto vendría

con la tarde en los ojos abiertos

y en los labios, temblando, la bella palabra.

 

Arriba, en la abierta ventana,

de cara al poniente, seguí él mirando.

Y ya nadie sabía qué hacer, qué palabra

decir, de qué modo anhelar,

cómo hablar sin romper antes que él el divino silencio.

 

José Hierro

Cuadro: "La absenta" de Edgar Degas