Mostrando entradas con la etiqueta Delmira Agustini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Delmira Agustini. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de noviembre de 2023

FIERA DE AMOR, YO SUFRO HAMBRE DE CORAZONES...

 

FIERA DE AMOR, YO SUFRO HAMBRE DE CORAZONES…

 

 

Fiera de amor, yo sufro hambre de corazones

de palomos, de buitres, de corzos o leones,

no hay manjar que más tiente, no hay más grato sabor,

había ya estragado mis garras y mi instinto,

cuando erguida en la casi ultratierra de un plinto,

me deslumbró una estatua de antiguo emperador.

 

Y crecí de entusiasmo; por el tronco de piedra

ascendió mi deseo como fulmínea hiedra

hasta el pecho, nutrido en nieve al parecer;

y clamé al imposible corazón… la escultura

su gloria custodiaba serenísima y pura,

con la frente en Mañana y la planta en Ayer.

 

Perenne mi deseo, en el tronco de piedra

ha quedado prendido como sangrienta hiedra;

y desde entonces muerdo soñando un corazón

de estatua, presa suma para mi garra bella;

no es ni carne ni mármol: una pasta de estrella

sin sangre, sin calor y sin palpitación…

 

¡Con la esencia de una sobrehumana pasión!

 

Delmira Agustini

24 de octubre de 1886

Montevideo (Uruguay)

jueves, 26 de octubre de 2023

EL INTRUSO

 

EL INTRUSO

 

 

Amor, la noche estaba trágica y sollozante

cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;

luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,

tu forma fue una mancha de luz y de blancura.

 

Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante; 

bebieron en mi copa tus labios de frescura;

y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;

me encantó tu descaro y adoré tu locura.

 

¡Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;

y si duermes, duermo como un perro a tus plantas!

¡Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;

 

y tiemblo si tu mano toca la cerradura;

y bendigo la noche sollozante y oscura

que floreció en mi vida tu boca tempranera!

 

Delmira Agustini

24 de octubre de 1886

Montevideo (Uruguay)

miércoles, 25 de octubre de 2023

LA COPA DEL AMOR

 


LA COPA DEL AMOR

 

 

¡Bebamos juntos en la copa egregia!

Raro licor se ofrenda a nuestras almas,

¡abran mis rosas su frescura regia

a la sombra indeleble de tus palmas!

Tú despertaste mi alma adormecida

en la tumba silente de las horas;

a ti la primer sangre de mi vida

¡en los vasos de luz de mis auroras!

 

¡Ah! tu voz vino a recamar de oro

mis lóbregos silencios; tú rompiste

el gran hilo de perlas de mi lloro,

y al sol naciente mi horizonte abriste.

 

Por ti, en mi oriente nocturnal, la aurora

tendió el temblor rosado de su tul;

así en las sombras de la vida ahora,

yo te abro el alma como un cielo azul.

 

¡Ah, yo me siento abrir como una rosa!

Ven a beber mis mieles soberanas:

¡yo soy la copa del amor pomposa

que engarzará en tus manos sobrehumanas!

 

La copa erige su esplendor de llama…

¡Con qué hechizo en tus manos brillaría!

Su misteriosa exquisitez reclama

dedos de ensueño y labios de armonía.

 

Tómala y bebe, que la gloria dora

el idilio de luz de nuestras almas;

¡marchítense las rosas de mi aurora

a la sombra indeleble de tus palmas!

 

Delmira Agustini

24 de octubre de 1886

Montevideo (Uruguay)

 

 

martes, 1 de noviembre de 2022

BOCA A BOCA



BOCA A BOCA

 

Copa de vino donde quiero y sueño

beber la muerte con fruición sombría,

surco de fuego donde logra Ensueño

fuertes semillas de melancolía.

 

Boca que besas a distancia y llamas

en silencio, pastilla de locura,

color de sed y húmeda de llamas…

¡Verja de abismos es tu dentadura!

 

Sexo de un alma triste de gloriosa;

el placer unges de dolor; tu beso,

puñal de fuego en vaina de embeleso,

me come en sueños como un cáncer rosa…

 

Joya de sangre y luna, vaso pleno

de rosas de silencio y de armonía,

nectario de su miel y su venero,

vampiro vuelto mariposa al día.

 

Tijera ardiente de graciales lirios,

panal de besos, ánfora viviente

donde brindan delicias y delirios

fresas de aurora en vino de poniente…

 

Estuche de encendidos terciopelos

en que su voz es fúlgida presea,

alas del verbo amenazando vuelos,

cáliz en donde el corazón flamea.

 

Pico rojo del buitre del deseo

que hubiste sangre y alma entre mi boca,

de tu largo y sonante picoteo

brotó una llaga como flor de roca.

 

Inaccesible… si otra vez mi vida

cruzas, dando a la tierra removida

siembra de oro tu verbo fecundo,

tú curarás la misteriosa herida:

lirio de muerte, cóndor de vida,

¡flor de tu beso que perfuma al mundo!  

 

Delmira Agustini