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miércoles, 16 de septiembre de 2026

LA OTRA COPA DEL BRINDIS

 


LA OTRA COPA DEL BRINDIS

 

Al principio ella fue una serena conflagración

un rostro que no fingía ni siquiera su belleza

unas manos que de a poco inventaban un lenguaje

una piel memorable y convicta

una mirada limpia   sin traiciones

una voz que caldeaba la risa

unos labios nupciales

un brindis  

 

es increíble pero a pesar de todo

él tuvo tiempo para decirse

qué sencillo    y también

no importa que el futuro

          sea una oscura maleza

 

la manera tan poco suntuaria

que escogieron sus mutuas tentaciones

fue un estupor alegre

sin culpa ni disculpa

 

él se sintió optimista

                                   nutrido

                                                 renovado

tan lejos del sollozo y la nostalgia

tan cómodo en su sangre y en la de ella

tan vivo sobre el vértice de musgo

tan hallado en la espera

que después del amor salió a la noche

sin luna y no importaba

sin gente y no importaba

sin dios y no importaba

a desmontar la anécdota

a componer la euforia

a recoger su parte del botín

 

mas su mitad de amor

                                      se negó a ser mitad

y de pronto él sintió

que sin ella sus brazos estaban tan vacíos

que sin ella sus ojos no tenían qué mirar

que sin ella su cuerpo de ningún modo era

           la otra copa del brindis

 

y de nuevo se dijo

qué sencillo

                   pero ahora

lamentó que el futuro fuera oscura maleza

sólo entonces pensó en ella

                                              eligiéndola

y sin dolor     sin desesperaciones

sin angustia y sin miedo

dócilmente empezó

                                 como otras noches

                                                                  a necesitarla.

 

Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920

Montevideo – Uruguay

 

HOMBRE QUE MIRA LA TIERRA



HOMBRE QUE MIRA LA TIERRA

 

Cómo querría otra suerte para esta pobre reseca

que lleva todas las artes y los oficios

en cada uno de sus terrones

y ofrece su matriz reveladora

para las semillas que quizá nunca lleguen

 

cómo querría que un desborde caudal

viniera a redimirla

y la empapara con su sol en hervor

o sus lunas ondeadas

y la recorriera palmo a palmo

y la entendiera palma a palma

 

o que descendiera la lluvia inaugurándola

y le dejara cicatrices como zanjones

y un barro oscuro y dulce

con ojos como charcos

 

o que en su biografía

pobre madre reseca

irrumpiera de pronto el pueblo fértil

con azadones y argumentos

y arados y sudor y buenas nuevas

y las semillas de estreno recogieran

el legado de las viejas raíces

 

cómo querría que se escucharan

su verde gratitud y su orgasmo nutricio

y que el alambrado recogiera sus púas

ya que por fin sería nuestra y una

 

cómo querría esa suerte de tierra

y que vos muchachita

entre brotes o espigas

o aliento vegetal o abejas mensajeras

te extendieras allí

mirando por primera vez las nubes

y yo tapara lentamente el cielo.

 

Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920

Montevideo – Uruguay

Cuadro de JeanFrancois Millet 


SOLEDADES


 SOLEDADES

 

Ellos tienen razón

esa felicidad

al menos con mayúscula

                                         no existe

ah pero si existiera con minúscula

sería semejante a nuestra breve

                                                    presoledad

 

después de la alegría viene la soledad

después de la plenitud viene la soledad

después del amor viene la soledad

 

ya sé que es una pobre deformación

pero lo cierto es que en este durable minuto

uno se siente

                      solo en el mundo

sin asideros

sin pretextos

sin abrazos

sin rencores

sin las cosas que unen o separan

y en esa sola manera de estar solo

ni siquiera uno se apiada de uno mismo

 

los datos objetivos son como sigue

 

hay diez centímetros de silencio

            entre tus manos y mis manos

una frontera de palabras no dichas

            entre tus labios y mis labios

y algo que brilla así de triste

            entre tus ojos y mis ojos

 

claro que la soledad no viene sola

 

si se mira por sobre el hombro mustio

de nuestras soledades

se verá un largo y compacto imposible

un sencillo respeto por terceros o cuartos

ese percance de ser buenamente

 

después de la alegría

después de la plenitud

después del amor

                              viene la soledad

 

conforme

                 pero

qué vendrá después

de la soledad

a veces no me siento

                                  tan solo

si imagino

mejor dicho si sé

que más allá de mi soledad

                                             y de la tuya

otra vez estás vos

aunque sea preguntándote a solas

qué vendrá después

                                 de la soledad.  

 

Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920

Montevideo – Uruguay

Cuadro de Edvard Munch

miércoles, 22 de julio de 2026

COMO SIEMPRE

 


COMO SIEMPRE

 

Aunque hoy cumplas

          trescientos treinta y seis meses

la matusalénica edad no se te nota cuando

en el instante que vencen los crueles

entrás a averiguar la alegría del mundo

y mucho menos todavía se te nota

cuando volás gaviotamente sobre las fobias

o desarbolás los nudosos rencores

 

buena edad para cambiar estatutos y horóscopos

para que tu manantial mane amor sin miseria

para que te enfrentes al espejo que exige

y pienses que estás linda

                                          y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos

           y lealtades

ya que te van a rodear como ángeles o veleros

 

es obvio y comprensible

           que las manzanas y los jazmines

y los cuidadores de autos y los ciclistas

y las hijas de los villeros

y los cachorros extraviados

y los bichitos de san antonio

y las cajas de fósforos

se consideren una de los suyos

 

de modo que desearte un feliz cumpleaños

podría ser injusto con tus felices

                                                      cumpledías

 

acordate de esta ley de tu vida

 

si hace algún tiempo fuiste desgraciada

eso también ayuda a que hoy se afirme

tu bienaventuranza

 

de todos modos para vos no es novedad

que el mundo

                       y yo

                               te queremos de veras

 

pero yo siempre un poquito más que el mundo.

 

Mario Benedetti

Cuadro de Joaquín Sorolla

 

martes, 16 de junio de 2026

CREDO

 

CREDO

 

De pronto uno se aleja

         de las imágenes queridas

amiga

quedás frágil en el horizonte

te he dejado pensando en muchas cosas

pero ojalá pienses un  poco en mí

 

vos sabés

en esta excursión a la muerte

          que es la vida

me siento bien acompañado

me siento casi con respuestas

cuando puedo imaginar que allá lejos

quizá creas en mi credo antes de dormirte

o te cruces conmigo en los pasillos del sueño

 

está demás decirte que a esta altura

no creo en predicadores ni en generales

ni en las nalgas de miss universo

ni en el arrepentimiento de los verdugos

ni en el catecismo del confort

ni en el flaco perdón de dios

 

a esta altura del partido

creo en los ojos y las manos del pueblo

en general

y en tus ojos y tus manos

en particular.

 

Mario Benedetti

Cuadro de Renoir

jueves, 25 de septiembre de 2025

SI PUDIERA ELEGIR MI PAISAJE

 


SI PUDIERA ELEGIR MI PAISAJE

 

Si pudiera elegir mi paisaje

de cosas memorables, mi paisaje

de otoño desolado,

elegiría, robaría esta calle

que es anterior a mí y a todos.

 

Ella devuelve mi mirada inservible,

la de hace apenas quince o veinte años

cuando la casa verde envenenaba el cielo.

Por eso es cruel dejarla recién atardecida

con tantos balcones como nidos a solas

y tantos pasos como nunca esperados.

 

Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,

los espías aleves de la soledad,

las piernas de mujer que arrastran a mis ojos

lejos de la ecuación de dos incógnitas.

 

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,

hojas secas, bocinas y nombres desolados,

nubes que van creciendo en mi ventana

mientras la humedad trae lamentos y moscas.

 

Sin embargo existe también el pasado

con sus súbitas rosas y modestos escándalos

con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera

y su insignificante comezón de recuerdos.

 

Ah si pudiera elegir mi paisaje

elegiría, robaría esta calle,

esta calle recién atardecida

en la que encamizadamente revivo

y de la que sé con estricta nostalgia

el número y el nombre de sus setenta árboles.

 

Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920

Tacuarembó – Uruguay

 

 

sábado, 21 de septiembre de 2024

UNA MUJER DESNUDA Y EN LO OSCURO

 


UNA MUJER DESNUDA Y EN LO OSCURO

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

tiene una claridad que nos alumbra

de modo que si ocurre un desconsuelo

un apagón o una noche sin luna

es conveniente y hasta imprescindible

tener a mano una mujer desnuda.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera un resplandor que da confianza

entonces dominguea el almanaque

vibran en su rincón las telarañas

y los ojos felices y felinos

miran y de mirar nunca se cansan.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

es una vocación para las manos

para los labios es casi un destino

y para el corazón un despilfarro

una mujer desnuda es un enigma

y siempre es una fiesta descifrarlo.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera una luz propia y nos enciende

el cielo raso se convierte en cielo

y es una gloria no ser inocente

una mujer querida o vislumbrada

desbarata por una vez la muerte.

 

Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920

Tacuarembó – Uruguay

lunes, 15 de julio de 2024

CONTRA LOS PUENTES LEVADIZOS

 


CONTRA LOS PUENTES LEVADIZOS

 

Nos han contado  a todos

cómo eran los crepúsculos

de hace noventa o novecientos años

 

cómo el primer disparo los arrepentimientos

echaban a volar como palomas

cómo hubo siempre trenzas que colgaban

un poco sucias pero siempre hermosas

cómo los odios eran antiguos y elegantes

y en su barbaridad venturosa latían

cómo nadie moría de cáncer o de asco

sino de tisis breves o de espinas de rosa

 

otro tiempo otra vida otra muerte otra tierra

donde los pobres héroes iban siempre a caballo

y no se apeaban ni en la estatua propia

 

otro acaso otro nunca otro siempre otro modo

de quitarle a la hembra su alcachofa de ropas

 

otro fuego otro asombro otro esclavo otro dueño

que tenia el derecho y además del derecho

la propensión a usar sus látigos sagrados

abajo estaba el mundo

abajo los de abajo

los borrachos de hambre

los locos de miseria

los ciegos de rencores

los lisiados de espanto

 

comprenderán ustedes que en esas condiciones

eran imprescindibles los puentes levadizos.

 

Mario Benedetti

Cuadro: El puente levadizo de Vincent Van Gogh

lunes, 17 de junio de 2024

UN PADRENUESTRO LATINOAMERICANO

 


UN PADRENUESTRO LATINOAMERICANO

 

Padre nuestro que estás en los cielos

con las golondrinas y los misiles

quiero que vuelvas antes de que olvides

cómo se llega al sur de Río Grande.

 

Padre nuestro que estás en el exilio

casi nunca te acuerdas de los míos

de todos modos dondequiera que estés

santificado sea tu nombre

no quienes santifican en tu nombre

cerrando un ojo para no ver las uñas

sucias de la miseria

 

en agosto de mil novecientos sesenta

yo no sirve pedirte

venga anos el tu reino

porque tu reino también está aquí abajo

metido en los rencores y en el miedo

en las vacilaciones y en la mugre

en la desilusión y en la modorra

en esta ansia de verte pese a todo

 

cuando hablaste del rico

la aguja y el camello

y te votamos todos

por unanimidad para la Gloria

también alzó su mano el indio silencioso

que te respetaba pero se resistía

a pensar hágase tu voluntad

 

sin embargo una vez cada tanto

tu voluntad se mezcla con la mía

la domina

la enciende

la duplica

más arduo es conocer cuál es mi voluntad

cuándo creo de veras lo que digo creer

 

así en tu omnipresencia como en mi soledad

así en la tierra como en el cielo

siempre

estaré más seguro de la tierra que piso

que del cielo intratable que me ignora

 

pero quién sabe

no voy a decidir

que tu poder se haga o se deshaga

tu voluntad igual se está haciendo el viento

en el Ande de nieve

en el pájaro que fecunda a su pájara

en los cancilleres que murmuran yes sir

en cada marco que se convierte en puño

 

claro no estoy seguro si me gusta el estilo

que tu voluntad elige para hacerse

lo digo con irreverencia y gratitud

dos emblemas que pronto serán la misma cosa

lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro

de cada día y de cada pedacito de día

 

ayer nos lo quitaste

dánosle hoy

o al menos el derecho de darnos nuestro pan

no sólo el que era símbolo de Algo

sino el de miga y cáscara

el pan nuestro

ya que nos quedan poscas esperanzas y deudas

perdónanos si puedes nuestras deudas

pero no nos perdones la esperanza

no nos perdones nunca nuestros créditos

 

a más tardar mañana

saldremos a cobrar a los fallutos

tangibles y sonrientes forajidos

a los que tiene garras para el arpa

y un panamericano temblor con que se enjugan

la última escupida que cuelga de su rostro

 

poco importa que nuestros acreedores perdonen

así como nosotros

una vez

por error

perdonamos a nuestros deudores

 

todavía

nos deben como un siglo

de insomnios y garrote

como tres mil kilómetros de injurias

como veinte medallas a Somoza

como una sola Guatemala muerta

 

no nos dejes caer en la tentación

de olvidar o vender este pasado

o arrendar una sola hectárea de su olvido

ahora que es la hora de saber quiénes somos

y han de cruzar el río

el dólar y su amor contrarrembolso

arráncanos del alma el último mendigo

y líbranos de todo mal de conciencia

amén.

 

Mario Benedetti

martes, 11 de junio de 2024

MONSTRUOS

 


MONSTRUOS

 

Qué vergüenza

carezco de monstruos interiores

no fumo en pipa frente al horizonte

en todo caso creo que mis huesos

son importantes para mí y mi sombra

los sábados de noche me lleno de coraje

mi nariz qué vergüenza no es como la de Goethe

no puedo arrepentirme de mi melancolía

y olvido casi siempre que el suicidio es gratuito

qué vergüenza me encantan las mujeres

sobre todo si son consecuentes y flacas

y no confunden sed con paroxismo

qué vergüenza diosmío no me gusta Ionesco

sin embargo estoy falto de monstruos interiores

quisiera prometer como dios manda

y vacilar como la gente en prosa

qué vergüenza en las tardes qué vergüenza

en las tardes más oscuras de invierno

me gusta acomodarme en la ventana

ver cómo la llovizna corre a mis acreedores

y ponerme a esperar o quizás a esperarte

tal como si la muerte fuera una falsa alarma.

 

Mario Benedetti

Cuadro de Vincent Van Gogh

 

viernes, 24 de mayo de 2024

ASUNCIÓN DE TI - 3


 

ASUNCIÓN DE TI

3

Puedes querer el alba

cuando ames.

Puedes

venir a reclamarte como eras.

He conservado intacto tu paisaje.

Lo dejaré en tus manos

cuando éstas lleguen, como siempre,

anunciándote.

Puedes

venir a reclamarte como eras.

Aunque ya no seas tú.

Aunque mi voz te espere

sola en su azar

quemando

y tu dueño sea eso y mucho más.

Puedes amar el alba

cuando quieras.

Mi soledad ha aprendido a ostentarte.

Esta noche, otra noche

tú estarás

y volverá a gemir el tiempo giratorio

y los labios dirán 

esta paz ahora esta paz ahora.

Ahora puedes venir a reclamarte,

penetrar en tus sábanas de alegre angustia,

reconocer tu tibio corazón sin excusas,

los cuadros persuadidos,

saberte aquí.

Habrá para vivir cualquier huida

y el momento de la espuma y el sol

que aquí permanecieron.

Habrá para aprender otra piedad

y el momento del sueño y el amor

que aquí permanecieron.

Esta noche, otra noche

tú estarás,

tibia estarás al alcance de mis ojos,

lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.

He conservado intacto tu paisaje

pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,

sin que tú le prometas horizontes de niebla,

sin que tú le reclames su ventana de arena.

Puedes querer el alba cuando ames.

Debes venir a reclamarte como eras.

Aunque ya no seas tú,

aunque contigo traigas

dolor y otros milagros.

Aunque seas otro rostro

de tu cielo hacia mí.

 

Mario Benedetti

Cuadro: "El conservatorio" de Edouard Manet

jueves, 23 de mayo de 2024

ASUNCIÓN DE TI - 2

 


 ASUNCIÓN DE TI

2

Hemos llegado al crepúsculo neutro

donde el día y la noche se funden y se igualan.

Nadie podrá olvidar este descanso.

Pasa sobre mis párpados el cielo fácil

a dejarme los ojos vacíos de ciudad.

No pienses ahora en el tiempo de agujas,

en el tiempo de pobres desesperaciones.

Ahora sólo existe el anhelo desnudo,

el sol que se desprende de sus nubes de llanto,

tu rostro que se interna noche adentro

hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.


Mario Benedetti

Cuadro: "La anoche estrellada" de Vicent Van Gogh

miércoles, 22 de mayo de 2024

ASUNCIÓN DE TI -1

 


ASUNCIÓN DE TI

 

1

Quién hubiera creído que se hallaba

sola en el aire, oculta,

tu mirada.

Quién hubiera creído esa terrible

ocasión de nacer puesta al alcance

de mi suerte y mis ojos,

y que tú y yo iríamos, despojados

de todo bien, de todo mal, de todo,

a aherrojarnos en el mismo silencio,

a inclinarnos sobre la misma fuente

para vernos y vernos

mutuamente espiados en el fondo,

temblando desde el agua,

descubriendo, pretendiendo alcanzar

quién eras tú detrás de esa cortina,

quién era yo detrás de mí.

Y todavía no hemos visto nada.

Espero que alguien venga, inexorable,

siempre temo y espero,

y acabe por nombrarnos en un signo,

por situarnos en alguna estación

por dejarnos allí, como dos gritos

de asombro.

Pero nunca será. Tú no eres ésa,

yo no soy ése, ésos, los que fuimos

antes de ser nosotros.

Eras sí pero ahora

suenas un poco a mí.

Era sí pero ahora

vengo un poco de ti.

No demasiado, solamente un toque,

acaso un leve rasgo familiar,

pero que fuerce a todos a abarcarnos

a ti y a mí cuando nos piensen solos.

 

Mario Benedetti

Cuadro: "El nacimiento de Venus" de Sandro Botticelli

 

 

jueves, 14 de septiembre de 2023

COTIDIANA I

 


COTIDIANA I

 

 

La vida cotidiana es un instante

de otro instante que es la vida total del hombre

pero a su vez cuántos instantes no ha de tener

ese instante del instante mayor

cada hoja verde se mueve en el sol

como si perdurar fuera su inefable destino

cada gorrión avanza a saltos no previstos

como burlándose del tiempo y del espacio

cada hombre se abraza a alguna mujer

como si así aferrara la eternidad

 

en realidad todas estas pertinacias

son modestos exorcismos contra la muerte

batallas perdidas con ritmo de victoria

reos obstinados que se niegan

a notificarse de su injusta condena

vivientes que se hacen los distraídos

 

la vida cotidiana es también una suma de instantes

algo así como partículas de polvo

que seguirán cayendo en un abismo

y sin embargo cada instante

o sea cada partícula de polvo

es también un copioso universo

con crepúsculos y catedrales y campos de cultivo

y multitudes y cópulas y desembarcos  

y borrachos y mártires y colinas

y vale la pena cualquier sacrificio

para que ese abrir y cerrar de ojos

abarque por fin el instante universo

con una mirada que no se avergüence

de su reveladora

efímera

insustituible

                       luz.

 

Mario Benedetti

14 de septiembre de 1920

Paso de los Toros (Uruguay)