TODO SE HA MUERTO
YA CUANDO CONTEMPLO…
Todo se ha
muerto ya cuando contemplo
tus senos
de ceniza entre las hojas
doradas de
un silencio
grave como
la espada vertical
con que todo
se corta.
Cuando contemplo
el cáliz de tu rostro,
mi graal absoluto,
tan lejos
en espacio como en tiempo
y en su combinación
de alejamiento
intrínseco.
Cuando contemplo
el fuego de tus brazos
ardiendo entre
los dólmenes que sueñan
bajo la luz
verdosa de los claros
del bosque.
Toco tu corazón
con mis palabras
que apenas
son humanas por tan ciegas
y mudas en
lo inútil;
porque grabar
estelas es trabajo
de enterrador
y no de amante.
Juan
Eduardo Cirlot
9 de
abril de 1916
Barcelona

.jpg)







