jueves, 14 de mayo de 2026

INVENTO DE UN NUEVO BESO

 


INVENTO DE UN NUEVO BESO

 

En junio comienza tu estación espiritual con un bostezo

hablando de asuntos adecuados a tu olfato pequeño

leyendo lindas aventuras de amor y de misterio.

Algo hay detrás de ti, cuando

tú misma pretendes custodiar la espalda de tus

pensamientos

cuando tu propia sombra, al verte primavera se cree

invierno.

 

Confesar que la lluvia es enemiga del sosiego,

decir “estoy bien” y asustarse del acento,

estar triste a la hora en que se abren los sueños,

esto revela que tratas de desviar tu recuerdo,

de sustraer tu vida a mi secreto.

 

Simple es la historia universal, como este cuento.

 

Pero ahora comienzas a gritar en silencio,

a encender cigarrillos sin fuego,

a verte sin espejo.

 

Como si yo no oyera, mujer, a través de tu cuerpo

el enorme ruido de tu miedo.

Como si no sintiera que nos envuelve el mismo viento ciego!

Porque podemos

sostener con nuestras manos unidas la cabeza del tiempo

que cae con vaivén de péndulo,

porque en junio florecen los recuerdos y maduran los

sueños,

porque lo que hay entre mi fuerza y tu debilidad ya lo

sabemos,

porque estamos detrás de nuestros propios pensamientos

leyendo de nuevo la aventura de amor y de misterio.

 

Joaquín Pasos

14 de mayo de 1914

Granada – Nicaragua

miércoles, 13 de mayo de 2026

CRÓNICA RECITAL POÉTICO MUSICAL GRUPO CERO - ESCALERA MONUMENTAL ESCOLAPIAS

 


RECITAL POÉTICO-MUSICAL GRUPO CERO EN LA ESCALERA MONUMENTAL DEL COLEGIO ESCOLAPIAS DE ALCALÁ DE HENARES.

SÁBADO 9 DE MAYO DE 2026

Como ya viene siendo habitual, la Escalera Monumental del colegio Escolapias de Alcalá de Henares sirvió de escenario y acogió las voces de los integrantes de la Escuela de Poesía Grupo Cero, acompañados de otros poetas y artistas de la cultura alcalaína, todo ello amenizado por música y baile, que resonaron con precisión en tan bello marco.

Presentó el acto, elegantemente, Gloria Gómez Candanedo, poeta e integrante del taller de Poesía de Alcalá, con varios libros publicados.

Comenzaron leyendo poemas las escritoras Teresa Galeote, Cipri Maldonado, Maria Blazquez y Miguela López de Andújar. Continuaron otras compañeras del taller: Esther Núñez y Maribel Domínguez.

La guitarra de Kepa Ríos, acompañó los poemas de los rapsodas y de pronto apareció el flamenco, a cargo de la bailaora, poeta, escritora y psicoanalista del Grupo Cero, Virginia Valdominos “el ángel gitano”, que además de bailar, cantó, acompañada de Kepa, poemas musicados de Miguel Oscar Menassa, fundador en 1971 del movimiento científico y cultural Grupo Cero que llega a España en 1976.

Otras intervenciones musicales fueron las de Clemence Loonis, psicoanalista, poeta, cantante y guitarrista y de Helena Trujillo, “la duquesa del tango” también poeta y psicoanalista del Grupo Cero. Ambas pertenecen al taller de Poesía Grupo Cero de Madrid, artistas con libros publicados, tanto de poesía como de psicoanálisis y varios discos grabados, que arrancaron fuertes aplausos en el auditorio .

Posteriormente llegó el momento cumbre de la lírica en la voz de la soprano María Alonso, con varios fragmentos musicales, de amor y desamor, dando cuenta de la historia de la ópera.

El broche final lo puso el poema de Miguel O. Menassa “El verdadero viaje” leído por todos los integrantes de los talleres, tanto de Madrid como de Alcalá de Henares. Un poema que invita a la reflexión: “Si es posible el poema es posible la vida”.

El Grupo Cero está festejando, en el 2026, cuatro décadas de su llegada a Alcalá de Henares. El evento fue guionado por el coordinador del Taller de Poesía de Alcalá, el doctor Carlos Fernández.

El público quedó impactado por el acto poético y musical, así como por el mensaje de los poemas que se escucharon en la tarde lluviosa y primaveral del sábado 9 de mayo. Y los asistentes, que por primera vez acudían a la Escalera pudieron visitarla y disfrutar de la belleza y sonoridad de la Monumental obra de Churrigera.

La mirada poética de Andrzej Jaworowski realizó fotografías y grabaciones que inmortalizan el evento y a la salida, la Editorial Grupo Cero difundió gratuitamente libros de Poesía al público asistente.

Nuestro agradecimiento a Rosa y a Vicente, organizadores de los eventos culturales de la Escalera, que ya es un referente en nuestra ciudad y al público asistente que nos regaló sus comentarios y sus aplausos.

 

Taller de Poesía Grupo Cero de Alcalá de Henares

 

LA HOJA BLANCA



LA HOJA BLANCA

 

¡Cuántas veces, la frente en la mano

y en el blanco papel la mirada,

entre el blanco papel y la mente

sorda lucha en secreto se entabla!

Como el mar solicita las velas,

como el aire estimula las alas,

el papel, con su casta blancura,

solicita a la idea y la llama.

Ven –le dice-,sumido en la mente,

pobre germen, te anulas, te matas;

tenue ser de la nada engendrado,

¿no te asusta el volver a la nada?

Ven, amiga; yo soy tu destino,

soy el aire que al águila aguarda,

soy silencio que aguarda,

soy silencio que aguarda armonías,

soy el mármol que quiere ser estatua.

Soy espera y misterio de cita;

tú la ignota belleza esperada;

soy lo incierto, lo vago, lo amorfo;

tú la línea, el color, la palabra.

Yo, mezquino papel, soy el lienzo

donde el Verbo su imagen estampa…

¡Cuántas veces impresa con sangre

en mi nieve su faz deja el alma!

 

Blanca de los Ríos

1862 – 1956

Sevilla


martes, 12 de mayo de 2026

ALTA MAREA

 

Poema leído en el recital poético musical celebrado en la Escalera Monumental de Escolapias en Alcalá de Henares, el día 9 de mayo.



ALTA MAREA

 

Cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan

se yergue como una cobra de oro el canto ardiente del orgullo

la errónea maravilla de sus noches de amor

las constelaciones pasionales

los arrebatos de su indómito viaje sus risas a través de las piedras

                    sus plegarias y cóleras

sus dramas de secretas injurias enterradas

sus maquinaciones perversas las cacerías y disputas

el oscuro relámpago humano que aprisionó un instante el furor

               de sus cuerpos con el lazo fulmíneo de las antípodas

los lechos a la deriva en el oleaje de gasa de los sueños

la mirada de pulpo de la memoria

los estremecimientos de una vieja leyenda cubierta de pronto

                  con la palidez de la tristeza y todos los gestos del abandono

dos o tres libros y una camisa en una maleta

llueve y el tren desliza un espejo frenético por los rieles de

               la tormenta

el hotel da al mar

tanto sitio ilusorio tanto lugar de no llegar nunca

tanto trajín de gentes circulando con objetos inútiles o

enfundadas en ropas polvorientas

pasan cementerios de pájaros

cabezas actitudes montañas alcoholes y contrabandos informes

cada noche cuando te desvestías

la sombra de tu cuerpo desnudo crecía sobre los muros hasta el techo

los enormes roperos crujían en las habitaciones inundadas

puertas desconocidas rostros vírgenes

los desastres imprecisos los deslumbramientos de la aventura

siempre a punto de partir

siempre esperando el desenlace

la cabeza sobre el tajo

el corazón hechizado por la amenaza tantálica del mundo.

 

Y ese reguero de sangre

un continente sumergido en cuya boca aún hierve la espuma de los

               días indefensos bajo el soplo del sol

el nudo de los cuerpos constelados por un fulgor de lentejuelas

                insaciables

esos labios besados en otro país en otra raza en otro planeta en otro

                cielo en otro infierno

regresaba en un barco

una ciudad se aproximaba a la borda con su peso de sal como un

               enorme relámpago

todavía las alucinaciones del puente y el sufrimiento del trabajo

               marítimo con el desplomado trono de las olas y el árbol

               de la hélice que pasaba justamente bajo mi cucheta

éste es el mundo desmedido el mundo sin reemplazo el mundo

desesperado como una fiesta en su huracán de estrellas

pero no hay piedad para mí

ni el sol ni el mar ni la loca pocilga de los puertos

ni la sabiduría de la noche a la que oigo cantar por la boca de las

aguas y de los campos con las violencias de este planeta

que nos pertenece y se nos escapa

entonces tú estabas al final

esperando en el muelle mientras el viento me devolvía a tus brazos

como un pájaro

en la proa lanzaron el cordel con la bola de plomo en la punta y el

cabo de Manila fue recogido

todo termina

los viajes y el amor

nada termina

ni viajes ni amor ni olvido ni avidez

todo despierta nuevamente con la tensión mortal de la bestia que

acecha en el sol de su instinto

todo vuelve a su crimen como un alma encadenada a su dicha y

a sus muertos

todo fulgura como un guijarro de Dios sobre la playa

unos labios lavados por el diluvio y queda atrás

el halo de la lámpara el dormitorio arrasado por la vehemencia

del verano y el remolino de las hojas sobre las sábanas vacías

y una vez más una zarpa de fuego se apoya en el corazón de su presa

en este Nuevo Mundo confuso abierto en todas direcciones

donde la furia y la pasión se mezclan al polen del Paraíso

y otra vez la tierra despliega sus alas y arde de sed intacta y sin raíces

cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan.

 

Enrique Molina

lunes, 11 de mayo de 2026

EL IGNORANTE

 


EL IGNORANTE

 

Me asusta el gran vacío en que me muevo.

Todo lo que ahora ignoro y lo que nunca

podré saber, mi múltiple ignorancia

inmensa y despoblada catacumba

por la que avanzo  torpemente a ciegas.

Estoy hecho de inopias y renuncias.

Soy la luz negra, los oídos sordos.

Vivir apenas es la rosa oscura

que el olfato no capta. Soy los ojos

cerrados, fríos; soy la boca muda,

la mano que tantea realidades.

La realidad es un sol que se nubla.

 

Jamás sabré qué son estas mañanas

en que todo de nuevo se pronuncia,

ni que son estas tardes en que todo

se torna violetas inseguras,

ni por qué están las noches envolviéndonos

en su placenta maternal, telúrica.

 

Jamás sabré qué son las cordilleras

en donde los demás seres se agrupan,

desde donde de pronto me descubren,

donde la libertad propia me usurpan

o donde sin razón, sin merecerlo,

otras veces me ayudan.

 

Profano ante el misterio, bulto áfono

ante el prodigio azul que me circunda,

lego de las arcanas religiones

que las especies vivas perpetúan,

condenado a la agnosia y al silencio,

reo de incomprensión, miro la lluvia

levantar el milagro, entre los párpados

siento el sol que la vida misma enjuga,

percibo las terribles tensiones que se amansan,

en la apariencia cósmica de música.

 

Desahuciado ignorante establecido

en átona asofía, can que aúlla

en las terrazas de su desconsuelo

a la increíble y conquistada luna,

busco sólo, ya en esta hora de ocaso,

entre tus manos, cuando tú las juntas

tan amorosamente con las mías,

algo de amor que mi ignorancia supla.

 

Leopoldo de Luis

11 de mayo de 1918

Córdoba


domingo, 10 de mayo de 2026

ENTREGA

 

 


ENTREGA

 

Apartaos de mí, que me he arrancado

esa mitad de sombra a manos llenas

para arrojarla al sol con la alegría

con que se iza al viento una bandera.

 

Apartaos de mí, porque he lanzado

los caballos del sueño a la carrera

y un galopar de potros se desboca

como un golpe de sangre por mis venas.

 

Apartaos de mí, que estoy ardiendo

con la llama agitada de una tea.

Todos mis dioses se han venido abajo:

Sólo el momento y yo como una ofrenda.

 

Nuria Pares

1925 – 2010

Barcelona

sábado, 9 de mayo de 2026

CANCIÓN PARA UN POETA VIEJO



CANCIÓN PARA UN POETA VIEJO

A Vicente Aleixandre

 

Muy cerca de la vida. Así tu hablar.

Llegaste a viejo cual se llega al mar.

Azotado del viento y de los años

fuiste la vida, no sus desengaños.

Tu voz sonaba a viento y caracolas,

viejo de luz, hermano de las olas.

Conocimiento fue tu reposar.

Llegaste a viejo cual se llega al mar.

Llegaste a viejo cual se llega a ser

la luz delgada del amanecer.

La luz delgada del saber callar,

del saber conocer y callar.

Del saber esperar, callar, seguir

hasta las olas del saber vivir.

Hasta las olas del saber amar

profundamente y como es quieto el mar.

Y como es quieto el mar se pone en pie

la insurrección del nunca moriré.

Y así tu ser, escrito en agua y sal

y en viento fue, y en todo lo inmortal.

 

Carlos Bousoño

9 de mayo de 1923

Boal (Asturias)


miércoles, 6 de mayo de 2026

TÚ NO ENTRABAS

Poema de Mariana Romero-Nieva, leído en el homenaje en honor a la poeta, organizado por Océanos de Tinta en Santa María la Rica de Alcalá de Henares.  



TÚ NO ENTRABAS

 

Un rayo de sol desnudo

me despertó la mañana,

su caricia de sirena

eran besos que abrasaban.

 

Quise cogerlo y no pude,

su brillo azul me cegaba.

Abrí la verja del patio,

las ventanas de la casa.

 

Todo se llenó de luz

pero tú… no entrabas.

Me fui al café del barrio,

en donde todo se habla,

pedí un café con leche,

un zumo y una tostada.

 

Saqué mi agenda del bolso,

el monedero, las gafas.

La puerta se abre y se cierra 

y hacia él mi mirada.

El salón se iba llenando

y tú… no entrabas.

 

Con las gafas de sol puestas,

las manos sobre la barra,

pagué la consumición

con la sonrisa forzada.

 

Allí quedaba la mesa,

la servilleta arrugada,

la taza vacía, inmóvil

como un gorrión sin alas.

 

Con mi soledad al hombro

recorrí calles y plazas,

pisando piedras y barro

con mi desnuda esperanza.

 

En la puerta de una iglesia me paré;

le pedí permiso a Dios

para buscarte en su casa.

Me abrió la puerta un anciano

muy amable, barba blanca,

llaves colgadas al cuello,

túnica y sandalias rancias.

 

Me dijo llamarse Pedro,

el guardián de las almas.

En el tejado del cielo,

las golondrinas cantaban;

y en su canto me decían

que tú… allí estabas.

 

Mariana Romero-Nieva

 

CASA

 


CASA

 

Ventanas azules

verdes escaleras,

muros amarillos

con enredaderas,

y en el tejadillo

palomas caseras.

 

Las ventanas de mi casa

han pillado un resfriado

y estornudan como locas

cada vez que yo las abro.

 

Clemencia Laborda Medir

24 de febrero de 1908

Lleida

CORAZÓN PARTIDARIO



CORAZÓN PARTIDARIO

 

Mi corazón, lo sabes,

no está con el que triunfa o que lo espera,

con el juramento mercader

que acecha el buen provecho,

se agazapa, salta sobre la utilidad, que es su querida,

 

busca ganancia en el abrazo,

obtiene renta de las mariposas y pone rédito a la luz,

cobra recibo por los amaneceres milagrosos,

por cambiante gracia del color

de una invisible rosa apresurada,

dulce y apresurada

como si fuese un hombre o una llama

o una felicidad humana: sí.

 

Mi corazón no está con el hombre que sabe

de la verdad todo lo necesario

para olvidar el resto de ella,

satisfecho del viento, poderoso del humo,

canciller de la niebla,

rey acaso, pero nunca de sí.

 

Carlos Bousoño

9 de mayo de 1923

Boal (Asturias)