sábado, 4 de abril de 2026

MUJER HECHA PEDAZOS

 


MUJER HECHA PEDAZOS

 

En la morgue del ensueño

pertinaz ilusión refrigera

entre prismas de hielo,

bocas pintadas,

palabras pintadas,

ojos azules,

miradas celestiales

de mujeres telescopiadas

en catástrofes de recuerdos.

 

Hembra triangulizada

más acá de la cuarta dimensión

entre un mañana y un ayer y una simple intersección.

 

Sus pies trotamundos

vislumbran mis temores de reojo,

en tremedales y profundos,

cuña de bermellón el tacón rojo.

 

Mientras miran de soslayo

sus ojos de niño en la cuna

con influencias maléficas de rayo

de luna.

 

El espeso carmín de los labios

tapió un ansia de comulgar

y avivó en ellos los resabios

de besar y de suspirar.

 

De su espíritu la penuria

resplandece y se aladiniza,

cuando sus lágrimas irisa

recóndito ardor de lujuria

bajo un antifaz de sonrisa.

 

Sólo ella filaba esa nota

que como suspiro brota,

tiembla en ansia entrecortada

y en un sollozo por fin rota,

se astilla en una carcajada…

 

La llama de la hoguera de Thais

crepita una canción de París,

con fuego sobre el caos rubrica

la cadera de cierta chica,

suspira un hipo de pasión

y, boca llena de pavesas

y de sangre del corazón,

 

tú, mi propia vida, bostezas

como un horno de cremación…

 

Juan José Tablada

3 de abril de 1871

Ciudad de México –México

SI SOÑARAS SIEMPRE, SI AMARAS...



SI SOÑARAS SIEMPRE, SI AMARAS…

 

Si soñaras siempre, si amaras

olvidándote, abandonándote…

 

Pensaría por ti las cosas

dejando que me las soñases.

Con mi velar y tu soñar

el camino sería fácil.

Yo daría los nombres justos

a los sueños que deshojases.

Encontraría para ellos

la voz que los encadenase,

la forma exacta, la palabra

que los llena de claridades.

Me acercaría hasta ti como

si fueses una orilla madre.

 

Y qué descaso dar al alma

sombras que el alma apenas sabe.

Yo no diría de ti: era

blanca y hermosa y joven y ágil;

tenía bellos ojos tristes

abiertos sólo a realidades.

Yo diría de ti: es mi fresca

raíz que de los sueños nace,

la música de mis palabras,

el hondo canto inexplicable,

la prodigiosa primavera

que en las hojas recientes arde,

el corazón caliente que ama

olvidándose, abandonándose.

 

Tú lo sabrás un día. Entonces

será demasiado tarde.

 

José Hierro

3 de abril de 1922

Madrid


A FILENO



A FILENO

Fileno: seudónimo del poeta sevillano Félix José Reinoso

 

Celmira, libre o esclava

de la pasión más funesta.

De ser de Fileno amiga

hace la firme promesa.

Esto Fileno, te basta,

con mis secretos me deja,

no quieras romper la nube

que mi existencia rodea.

Soy infeliz; mas la causa

no adivinarla pretendas

que mil veces ni yo misma

he podido comprenderla.

 

Vicenta Maturana y Gutiérrez

6 de junio de 1793

Cádiz


jueves, 2 de abril de 2026

MÁS ALLÁ DEL AMOR

 


MÁS ALLÁ DEL AMOR

 

Todo nos amenaza:

el tiempo, que en vivientes fragmentos divide

al que fui

del que seré,

como el machete a la culebra;

la conciencia, la transparencia traspasada,

la mirada ciega de mirarse mirar;

las palabras, guantes grises, polvo mental sobre la yerba

el agua, la piel;

nuestros nombres, que entre tú y yo se levantan,

murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba.

 

Ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas,

ni el delirio y su espuma profética,

ni el amor con sus dientes y uñas nos bastan.

Más allá de nosotros,

en las fronteras del ser y el estar,

una vida más vida nos reclama.

 

Afuera la noche respira, se extiende,

llena de grandes hojas calientes,

de espejos que combaten:

frutos, garras ojos, follajes,

espaldas que relucen,

cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos.

 

Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma,

de tanta vida que se ignora y se entrega:

tú también perteneces a la noche.

Extiéndete, blancura que respira,

late, oh estrella repartida,

copa,

pan que inclinas la balanza del lado de la aurora,

pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida.

 

Octavio Paz

31 de marzo de 1914

Ciudad de México – Mejico

lunes, 30 de marzo de 2026

SERENATA

SERENATA

 

Como la voz de un muerto que cantara

desde el fondo de su fosa,

amante, escucha subir hasta su retiro

mi voz agria y falsa.

 

Abre tu alma y tu oído al son

de mi mandolina:

para ti he hecho, para ti, esta canción

cruel y zalamera.

 

Cantaré tus ojos de oro y de onix

puros de toda sombra,

cantaré el Leteo de tu seno, luego el

de tus cabellos oscuros.  

 

Como la voz de un muerto que cantara

desde el fondo de su fosa,

amante, escucha subir hasta tu retiro

mi voz agria y falsa.

 

Después loare mucho, como conviene,

a esta carne bendita

cuyo perfume opulento evoco

las noches de insomnio.

 

Y para acabar cantaré el beso

de tu labio rojo

y tu dulzura al martirizarme,

¡Mi ángel, mi gubia!

 

Abre tu alma y tu oído al son

de mi mandolina:

para ti he hecho, para ti, esta canción

cruel y zalamera.  

 

Paul Verlaine

30 de marzo de 1844

Metz – Francia


domingo, 29 de marzo de 2026

RECONSTRUCCIÓN DEL TANGO NO BAILADO CON NADIE

RECONSTRUCCIÓN DEL TANGO NO BAILADO CON NADIE

 

La tarde todavía se escribe con tu nombre,

con una luz de plata sobre un bandoneón.

 

Se escribe en un cuaderno con hojas amarillas,

grabando cada letra tu nombre en un renglón.

 

Recuerdo que tenías dos ojos que cantaban

y una tienda con flores en la respiración.

 

La tarde se dolía de un beso en la garganta,

de un tango que temblaba dormido en el sillón.  

 

Desde una voz con lluvia cruzaban colegialas

sonando en sus carteras la última lección.

 

Pasaban con la risa colgando de los brazos

y el verbo amar en tiempo de desconjugación.

 

Recuerdo en esa calle dos piernas me miraron

y dejaron su firma sobre mi corazón.

 

Gozarlas fue dolerse la mitad de otro siglo,

metiéndole de ausencia su fierro este malón.

 

Aún oigo cuando hablaban llegando a la cintura,

su lumbre de allá arriba bajando hasta el tacón.

 

No existe ya nostalgia como no oler su cuerpo

ni andarle a sus caderas la joven tentación.

 

Después de que pasaran mis manos se murieron,

se me han difunto un hijo y un verso en un jarrón.

 

El mundo tiene bromas que dan miedo

y no debés buscarle más argumentación.

 

Recuerdo que tenías yuchanes en los ojos

y un sabor a semillas y a panificación.

 

Si dicen que te olvido, reíte, sabés cómo

el sueño me ha enfermado tu boca bermellón.

 

Sabés que sos mi luto que nunca se termina,

que vos sos quien me arrima mi desesperación.

 

Recuerdo que tenías dos ceibos en los ojos

y un perfume de fruta casi en germinación.

 

Recuerdo que tenías la música por dentro,

sonando a lo incurable de mi desolación.

 

Ángel García López

29 de marzo de 1935

Rota (Cádiz)


sábado, 28 de marzo de 2026

YO NO RECUERDO SINO EL SABOR DE LA DUDA...



YO NO RECUERDO SINO EL SABOR DE LA DUDA…

 

Yo no recuerdo sino el sabor de la duda como un alud de fresa

sobre las blandas escamas de mi boca.

 

He olvidado el lugar donde las nieves más azules consiguen resistirse

a su abandono.

 

He olvidado ya hace tiempo la dócil lentitud de los molinos.

 

Mucho antes de la hora de los vagabundos, y a través de arboledas heladas,

caminé largamente hacia la mansedumbre. Busqué los prados donde pastan

los bueyes más antiguos.

 

Rocas más amarillas que el silencio puse sobre mi incertidumbre.

Rocas más dilatadas que algodón.

 

Y no quedó otra cosa que la duda fluyendo dulcemente, como nata derretida.

 

Yo no sé si, después de la muerte, alguien vendrá a dormirme con leyendas aprendidas en lugares lejanos.

 

Yo no sé si el aguacero de la nada apagará los hornos de la mendicidad.

 

Pero es seguro que palabras absolutas, más absolutas que vasijas de aceite derramadas, me estarán esperando al otro lado del olvido.

 

Y entre esas voces acuñadas sobre moldes de arcilla y certidumbre,

mi voz sonará extraña como tomillo arraigado en las cuestas del amor.

 

Mi voz será como un paréntesis de duda.

 

Julio Llamazares

28 de marzo de 1955

Vegamián (León)


viernes, 27 de marzo de 2026

CUANDO EL AMOR NO DICE LA ÚLTIMA PALABRA

 

CUANDO EL AMOR NO DICE LA ÚLTIMA PALABRA

 

La tarde pastoral, de alterno cielo

rayos de tu tormenta desatados,

mas luego azul total, cielo amados,

me llena de pasión o de desvelo.

 

Asciendo así del tormentoso anhelo

a una paz de reposos entregados,

mas desciendo otra vez a los estados

mismos de que partí para mi vuelo.

 

Ay, esta indócil pleamar me inunda,

esta tarde frenética y liviana.

Déjame, pues, sí, deja que me hunda

 

en este frenesí de lluvia vana.

Luego me elevaré hasta ti, profunda.

Luego serás mi primavera humana.

 

 

Vicente Gaos

27 de marzo de 1919

Valencia

jueves, 26 de marzo de 2026

ME DUELES

 


ME DUELES

 

Mansamente, insoportablemente, me dueles.

Toma mi cabeza. Córtame el cuello.

Nada queda de mí después de este amor.

 

Entre los escombros de mi alma, búscame,

escúchame.

En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama,

pide tu asombro, tu iluminado silencio.

 

Atravesando muros, atmósferas, edades,

tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)

viene desde la muerte, desde antes

del primer día que despertara al mundo.

 

¡Qué claridad de rostro, qué ternura

de luz ensimismada,

qué dibujo de miel sobre hojas de agua!

 

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.

Soy como el hijo de tus ojos,

como una gota de tus ojos soy.

Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,

del suelo, de la sombra que pisas,

del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.

Levántame. Porque he caído de tus manos

y quiero vivir, vivir, vivir.

 

Jaime Sabines

25 de marzo de 1926

Tuxtla Gutiérrez – Mexico

miércoles, 25 de marzo de 2026

GUERRA

 


GUERRA

 

¿Oís?, es el cañón. Mi pecho hirviendo

el cántico de guerra entonará,

y al eco ronco del cañón venciendo,

la lira del poeta sonará.

 

El pueblo ved que la orgullosa frente

levanta ya del polvo en que yacía,

arrogante en valor, omnipotente,

terror de la insolente tiranía.

Rumor de voces siento,

y al aire miro deslumbrar espadas,

y desplegar banderas;

y retumban al son las escarpadas

rocas del Pirineo;

y retiemblan los muros

de la opulenta Cádiz, y el deseo

crece en los pechos de vencer lidiando;

brilla en los rostros el marcial contento,

y dondequiera generoso acento

se alza de PATRIA y LIBERTAD tronando.

 

Al grito de la patria

volemos, compañeros,

blandamos los aceros

que intrépida nos da.

A par en nuestros brazos

ufanos la ensalcemos

y al mundo proclamemos:

“España es libre ya”.

¡Mirad, mirad en sangre,

y lágrimas teñidos

reír los forajidos,

gozar en su dolor!

¡Oh!, fin tan solo ponga

su muerte a la contienda,

y cada golpe encienda

aún más nuestro rencor.

¡Oh siempre dulce patria

al alma generosa!

¡Oh siempre portentosa

magia de libertad!

Tus inclitos pendones

que el español tremola,

un rayo tornasola

del iris de la paz.

En medio del estruendo

del bronce pavoroso,

tu grito prodigioso

se escucha resonar:

Tu grito que las almas

inunda de alegría,

tu nombre que a esa impía

caterva hace temblar.

¿Quién hay ¡oh compañeros!,

que al bélico redoble

no sienta el pecho noble

con júbilo latir?

Mirad centelleantes

cual nuncios ya de gloria,

reflejos de victoria

las armas despedir.

 

¡Al arma!, ¡al arma!, ¡mueran los carlistas!

Y al mar se lancen con bramido horrendo

de la infiel sangre caudalosos ríos,

y atónito contemple el océano

sus olas combatidas

con la traidora sangre enrojecidas.

 

Truene el cañón: el cántico de guerra,

pueblos ya libres, con placer alzad:

ved, ya desciende a la oprimida tierra,

los hierros a romper, la libertad.

 

 

José de Espronceda

25 de marzo de 1808

Almendralejo (Badajoz)