A PESAR DE TODO ME LEVANTO
Puedes escribirme
en la historia
con tus
amargas, torcidas mentiras,
puedes
arrojarme al fango
y aún así,
como el polvo, yo me levanto.
¿Mi
destino te molesta?
¿Por qué
estas ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si
fuera dueña de pozos petroleros,
bombeando
en la sala de mi casa.
Como lunas
y como soles,
con la
certeza de las mareas,
como las
esperanzas brincando alto.
Así, yo
me levanto.
¿Me
quieres ver destrozada?
¿Con la
cabeza agachada y los ojos bajos,
los
hombros caídos como lágrimas,
debilitados
por mi llanto desconsolado?
¿Mi
arrogancia te ofende?
No te
tomes tan a pecho
que yo ría
como si tuviera minas de oro,
excavándose
en el mismo patio de mi casa.
Puedes dispararme
con tus palabras,
puedes
herirme con tus ojos,
puedes matarme
con tu odio,
y aún así,
como el aire, yo me levanto.
¿Mi
sensualidad te molesta?
¿Surge
como una sorpresa
que yo
baile como si tuviera diamantes
ahí,
donde se encuentran mis muslos?
De las barracas
de la vergüenza de la historia,
yo me
levanto.
Desde el
pasado enraizado en dolor,
yo me
levanto.
Soy un océano
negro, amplio e inquieto,
manando,
me
extiendo, sobre la marea.
Dejando atrás
noches de temor, de terror.
Me levanto,
a un
amaneces maravillosamente claro,
me
levanto,
brindado
los regalos, legados por mis ancestros.
Yo soy el
sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto
Me
levanto.
Me levanto.
Maya
Angelou
4 de
abril de 1928
San Luis –
Missouri - EEUU









