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viernes, 22 de mayo de 2026

SER FEA

 


SER FEA

 

Hoy he sentido todo el amargo pesar

de saber que es mi rostro casi feo, vulgar;

tal vez tú no comprendas lo hondo de la herida

no sabiendo que adoro el amor y la vida,

 

la belleza hecha carne de plástica asombrosa,

de suavidad de bruma y de aroma de rosa.

Por eso me he sentido encogida de pena

cuando él me decía, la mirada serena:

 

no eres bella, mas luce sobre tu noble frente

la magnitud de tu alma escogida y consciente.

¡Ay! la amargura toda se ha agolpado en mi pecho

y el castillo de naipes ha quedado deshecho.

 

He golpeado mi cuerpo con sañuda fiereza

hasta quedar rendida de dolor y tristeza.

Por ser hermosa, hermosa, de atractivos sin cuento

diera todo este espíritu que tan solo es tormento

 

que me retiene en hondas meditaciones graves,

mientras las flores mecen sus contornos suaves.

¡Oh! En la armonía Eterna ser un triste designio

y en la bella Natura no encontrarse a sí mismo.

 

Por eso hoy he sentido tan amargo pesar

al saber que es mi rostro casi feo, vulgar,

y llevaré en mi alma el rastro de la herida,

en mi alma enamorada del amor y de la vida.

 

Josefina Romo Arregui

27 de mayo de 1909

Madrid

 

lunes, 19 de mayo de 2025

EL AMOR A LAS COSAS

 


EL AMOR A LAS COSAS

 

Llevo dentro del alma un amor a las cosas,

que es la esencia suprema de mi amor a la vida,

mientras haya jazmines y pomas olorosas

¡qué importa que la dicha para mí esté perdida!

 

¿No hay ojos que me miren? Me miran las estrellas,

que no hay ojos humanos brillando así de amor,

y envuelta en el nocturno de irradiaciones bellas

gozo las luminosas miradas del Señor.

 

Y aunque en vano he soñado una pasión ardiente,

amorosas palabras yo tendré al escuchar

el murmurio del río, el canto de la fuente

o el verso imponderable que me recita el mar

 

me dará la montaña su base firme y fuerte;

por ella sin desmayo ascenderé a la luz,

y los pinos amigos, fieles hasta la muerte,

me aguardarán constantes con los brazos en cruz.

 

Llevo dentro del alma este amor a las cosas,

que es la esencia suprema de mi amor a la vida,

y por él son fecundas raíces dolorosas

en la aridez estéril de mi ilusión perdida.

 

Josefina RomoArregui

27 de mayo de 1909

Madrid

martes, 28 de mayo de 2024

PÉTALOS (QUIERO BESARTE LA RISA)

 

PÉTALOS

(QUIERO BESARTE LA RISA)

 

 

Quiero besarte la risa

y sus notas cristalinas;

colgándome de los labios

parecerán campanillas;

quiero besarte la luz

que brota en tus pupilas.

¿Cómo será fría o cálida?

¿Lo mismo que cuando miras?

Sueño mi beso estuviera

lejos del radio en que gira

lo que es, pues yo quisiera

bajo la noche tranquila

besarte lo que ninguno

hasta hoy te besaría.

 

Josefina Romo Arregui

27 de mayo de 1907

Madrid

lunes, 29 de mayo de 2023

EL CATALEJO DEL ABUELO

 


EL CATALEJO DEL ABUELO

 

 

¡Oh abuelo capitán!

La frontera del mar has traspasado,

bajaste de la montaña hacia las olas,

no querías que el abrazo duro

de los Riesco de Aranzazu te hiriese.

La seda larga del océano

te esperaba –sombra y luz en su seno-,

un afilado barco y lejanía en los ojos

para el camino claro de las olas.

El mar, el mar, el mar, ir por su llano sin barreras,

sin las altas barreras que guardaron tu infancia

cuando el lobo aullaba y los robles gemían

en las noches húmedas bajo el turbión implacable.

Ahora de ti, yo, tu pequeña hoja,

abuelo capitán, raíz que se hizo

tronco esbelto en casco de navío.

Solo este roto catalejo, apagado espejuelo

que se reflejara la estrella del Norte

pequeña y dura como un diamante

que esperase caer sobre el sueño del marino.

El barco ya no, tus ojos de mar y bosque ya no,

ni tu envergadura recia de hijo de la adusta montaña.

Solo el mar y el risco frente a frente.

Tu, hecho para las altas dimensiones,

para la seria paz de los prados altos,

para dormir bajo la gris encina,

guardando el rebaño del padre

con tu inocente olor a recental y establo,

preferiste bajar hacia la falsa llanura

y sentirte llevado por lo ancho de la tierra,

transpirando vaho áspero y salobre

bajo las velas blancas,

bajo los signos claros,

bajo la muerte acechante de las nubes,

con este catalejo que hoy duerme sin ti

porque ya no necesitas te alcance

paisajes de estrellas y gaviotas;

que tú pasaste como las nubes,

caíste como las hojas,

como pasaré y caeré yo,

hoja pequeña de tu raza.

¡Oh abuelo capitán de ojos desconocidos!

Solo el mar permanece, tu mar

y la montaña, tu montaña,

frente a frente,

esperando…

 

Josefina Romo Arregui

27 de mayo de 1909

Madrid – España