AMOR CONSTANTE MÁS
ALLÁ DE LA MUERTE
Cerrar podrá
mis ojos la postrera
sombra
que me llevare el blanco día,
y podrá
desatar esta alma mía
hora a su
afán ansioso lisonjera:
mas no,
de esotra parte, en la ribera,
dejará la
memoria, en donde ardía:
nadar
sabe millaza el agua fría,
y perder
el respeto a ley severa.
Alma a
quien todo un dios prisión ha sido,
venas que
humor a tanto fuego han dado,
médulas
que han gloriosamente ardido:
su cuerpo
dejará no su cuidado;
serán
ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán,
mas polvo enamorado.
Francisco
de Quevedo
14 de
septiembre de 1580
Madrid
Cuadro: "Melancolía" de Edvard Munch

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia