CUANDO YO VINE A
ESTE MUNDO
Cuando yo
vine a este mundo,
nadie me
estaba esperando;
así mi
dolor profundo
se me alivia
caminando,
pues
cuando vine a este mundo,
te digo,
nade me
estaba esperando.
Miro a
los hombres nacer,
miro a
los hombres pasar;
hay que
andar,
hay que
mirar para ver,
hay que
andar.
Otros lloran,
yo me río,
porque la
risa es salud:
lanza de
mi poderío,
coraza de
mi virtud.
Otros lloran,
yo me río,
porque la
risa es salud.
Camino sobre
mis pies,
sin
muletas ni bastón,
y mi voz
entera es
la voz
entera del sol.
Camino sobre
mis pies,
sin
muletas ni bastón.
Con el
alma en carne viva,
abajo,
sueño y trabajo;
ya estará
el de abajo arriba,
cuando
del de arriba esté abajo.
Con el
alma en carne viva,
abajo,
sueño y trabajo.
Hay gentes
que no me quieren,
porque
muy humilde soy;
ya verán
cómo se mueren,
y que
asta a su entierro voy,
con eso y
que no me quieren
porque
muy humilde soy.
Miro a
los hombres nacer,
miro a
los hombres pasar;
hay que
andar,
hay que
vivir para ver,
hay que
andar.
Cuando yo
vine a este mundo,
te digo,
nadie me
estaba esperando;
así mi
dolor profundo,
te digo,
se me
alivia caminando,
te digo, pues
cuando vine a este mundo,
te digo,
¡nadie me
estaba esperando!
Nicolás
Guillén
10 de
julio de 1902
Camagüey
– Cuba

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia