jueves, 8 de diciembre de 2022

NUESTRA LIBERTAD



NUESTRA LIBERTAD

 

 La libertad del árbol es la nuestra.

Hemos ganado el sol, la luz acude

a nuestra fronda. Pájaros habitan

en nuestros ramos y nos prestan alas.

Su hálito azul la noche nos concede.

 

Pero echamos raíces. No es más que eso.

Unas manos de hierro, bajo tierra,

bajo el alma, cimientos

ponen a nuestras torres

humanamente erguidas.

 

Intenta echar a andar. Igual que el árbol.

Una maravillosa astronomía

sobre nuestras cabezas. Pero avanza.

A ver si das siquiera un solo paso.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Raíces de árbol" de Van Gogh


lunes, 5 de diciembre de 2022

UN DÍA TOMÉ ENTRE MIS MANOS...

 

UN  DÍA TOMÉ ENTRE MIS MANOS…

 

 

Un día tomé entre mis manos

tu rostro. Sobre él caía la luna.

El más increíble de los objetos

sumergido bajo el llanto.

Como algo solícito, que existe en silencio,

tenía que durar casi como una cosa,

y con todo nada había en la fría noche

que más infinitamente se me escapara.

Oh, porque desembocamos en estos lugares,

se apresuran hacia la pequeña superficie

todas las ondas de nuestro corazón,

voluptuosidad y desfallecimiento,

y al fin, ¿a quién ofrecemos todo esto?.

Ay, al extrraño, que nos ha malentendido,

ay, a aquél otro, que nunca hemos encontrado,

a aquellos siervos, que nos han maniatado,

a los vientos de primavera, que se han desvanecido,

va la quietud, la perdedora.

 

Rainer Maria Rilke

domingo, 4 de diciembre de 2022

TÚ QUE FUISTE SIRENA Y GOLONDRINA

 

TÚ  QUE FUISTE SIRENA Y GOLONDRINA

A Concha Méndez

 

 

Tú que fuiste sirena y golondrina,

tu que escondiste cielos en tu alcoba,

tú que oíste la música que roba

su sueño al pez y la borrasca empina,

 

sal de esa oscura gruta, mortecina

como caverna de medrosa loba,

y al sol embalsamado que te arroba,

sembrado por tu mano, sé vecina.

 

Infiel a aquella risa y a aquel viento,

a las espumas que te acariciaran,

a la verde esperanza de las tardes,

 

destapa el manantial de tu ardimiento

y aunque saurios de hiel te amenazaran

de su diente tu seno nunca guardes.

 

Rosa Chacel

 

jueves, 1 de diciembre de 2022

OTOÑAL

 

OTOÑAL

 

 

Hoy tengo el alma dolorida y sola…

Siento el otoño que hasta mí se acerca,

con el ensueño de sus horas grises,

con la nostalgia de sus tardes muertas,

de aquellas tardes que agonizan, cortas,

entre el quejido de las hojas secas.

Llega el otoño y el otoño es triste

porque el verano morirá en sus nieblas

como un reflejo de la vida humana

¡la vida propia!... que fugaz se aleja

con el recuerdo de una luz de estío

y un sol de primavera.

Llega el otoño, volarán sus días

forjados por las horas soñolientas

con el despojo de las verdes ramas,

de esas ramas que pronto amarillean,

y cubrirán el suelo con su alfombra

que cual sudario envolverá la tierra.

Y bajo un cielo sin color ni luces,

caerá la lluvia silenciosa y lenta,

la lluvia triste que la luz no anima,

que el piso encharca y que las almas hiela.

¡Grave estación! Que a meditar convidas,

próximo otoño que mi musa acecha;
si fuese solo tu callado llanto

el que avivase en mi sentir la pena,

tal vez amara tu quietud doliente,

tal vez cantara tu hermosura seria

y el ritmo de tus días

dormidos en la paz de la tristeza.

Mas ¡ay!, que en pos de ti vendrá el invierno,

tu mano helada le abrirá la puerta;

no me importa el pasado que tú lloras,

me espanta el porvenir  que se te acerca…

¡Es el invierno!, que silente avanza,

que sin cesar acorta su carrera.

¡Tengo miedo!... no sé… pero en su seno

hay lejanos rumores de tormenta.

 

Cristina Arteaga

 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

ME GUSTA ANDAR DE NOCHE...

 


ME GUSTA ANDAR DE NOCHE…

 

Me gusta andar de noche las ciudades desiertas,

cuando los propios pasos se oyen en el silencio.

Sentirse andar, a solas, por entre lo dormido,

es sentir que se pasa por entre un mundo inmenso.

                  

Todo cobra relieve: una ventana abierta,

una luz, una pausa, un suspiro, una sombra…

Las calles son más largas, el tiempo también crece.

 

¡Yo alcancé a vivir siglos andando algunas horas!

 

Concha Méndez Cuesta

 

 

martes, 29 de noviembre de 2022

NO TE DETENGAS NUNCA

 


NO TE DETENGAS NUNCA…

  

No te detengas nunca

cuando quieras buscarme.

Si ves muros de agua,

anchos fosos de aire,

setos de piedra o tiempo,

guardia de voces, pasa.

Te espero con un ser

que no espera a los otros:

en donde yo te espero

sólo tu cabes. Nadie

puede encontrarse

allí conmigo sino

el cuerpo que te lleva,

como un milagro, en vilo.

Intacto, inajenable,

un gran espacio blanco,

azul, en mí, no acepta

más que los vuelos tuyos,

los pasos de tus pies;

no se verán en él

otras huellas jamás.

Si alguna vez me miras

como preso encerrado,

detrás de puertas,

entre cosas ajenas,

 piensa en las torres altas,

en las trémulas cimas

del árbol, arraigado,

las almas de las piedras

que abajo están sirviendo

aguardan en la punta

última de la torre.

Y ellos, pájaros, nubes,

no se engañan: dejando

que por abajo pisen

los hombres y los días,

se van arriba,

a la cima del árbol

al tope de la torre,

seguros de que allí,

en las fronteras últimas

de su ser terrenal

es donde se consuman

los amores alegres,

las solitarias citas

de la carne y las alas.

 

Pedro Salinas

lunes, 28 de noviembre de 2022

18 DE NOVIEMBRE

 


18 DE NOVIEMBRE

 

La niebla deja espacio al sol de mediodía,

anuncia la llegada de un calor

a recodo del llanto

tras secuelas de abrigo en otra madrugada.

La nueva melodía acuña la fuerza de un devenir,

la mágica sonrisa acompaña el camino otoñal

oteando luces entre las sombras,

el vigor renacido aporta el semblante de amor,

el alimento surge del regazo esperado

y la dulzura del latir compensa la ingratitud.

El rumbo aflora en la sien de la niñez

tras el empeño de conseguir

la meta señalada en el punto de partida,

amores y desdenes

componen las flores y las piedras del camino.

En el mirar procede la luz del siguiente recoveco

a guardar el anhelo de una vida,

las manos recogen la siembra

y la delicadeza de una piel transformando el verbo,

los pies hacia delante descubren la tierra

a proseguir el siguiente encuentro con la ventura

en ardua destreza con tu alma.

El origen aguarda la primera sonrisa en la eternidad,

eleva un suspiro en cada tropiezo emanando fuerza,

aflora el hombro donde reposar el duelo

e irradia holgura en el resplandor de tu semblante.

 

Gloria Gómez

Noviembre 2022

viernes, 25 de noviembre de 2022

EN LO GRIS

 


EN LO GRIS

 

Miraba lejos, mirada perdida,

tez apagada, sin brillo, sin lágrimas,

dilucidaba pasados en su testa,

recorría espantos por su sien,

un papel arrugado entre las manos,

un anillo rodaba de un dedo a otro,

una pena acompañaba la comisura de los labios.

Tenía la sonrisa rota,

le rodeaba un halo de solitaria entereza,

tomaba el frío a cucharadas del tiempo

mientras el mundo ignoraba su presencia.

Bajo un abrigo deslucido

caminaba sin mirar atrás,

tampoco buscaba aliento hacia delante,

nada le hacía regresar al punto de partida.

Decidió partir hacia la nada,

perdida,

tambaleándose entre el bien y el mal,

sin distinguir el color de la esperanza,

sin saber si el sol

volvería al tragaluz de su ventana,

sin esperar la flor de la noche

que perdió su destino escrito,

rubricado ante la magna estirpe.

Volvía cada tarde a mirar el horizonte

desvaneciéndose al terror de la oscuridad

y degollaba deseos apaleados

entre las flores del espinoso lecho

como único resquicio de esperanza.

Aturdida, sus alas rotas, su alma vacía,

el recuerdo llama a la puerta

y rompe la trémula desfachatez de una fuerza

envolviendo la palabra deliberada del adiós.  

Deliberada ante la tremebunda sospecha

del urdidor de la tiranía,

el semblante denostador de los días de  miel,

los que marcaron el camino de golpes en la sien

y magulladuras en el alma.

Ella da pasos a la deriva,

en la invisibilidad de muchedumbres a diario,

algún dedo la señala

como quien apunta el ocaso de los días

sin saber si una sábana fresca

la recogerá al final de la tarde.

Camina sola,

apenas tiene firmeza en los pies,

apenas le sostienen las vértebras,

en la curva de su espalda

guarda la carga del error, el peor,

el mundo apenas la conoce, apenas la ve,

ni siquiera sabe su nombre,

no importa que uno más

sume a la lista de la macabra noticia,

nadie lo sabía,

todos ciegos ante el beligerante suceso.

Nadie escuchaba su grito en silencio,

ni veía su sombra gris.

Nadie. Mas todos, cómplices.

 

Gloria Gómez

Cuadro de Edwuard Hopper

jueves, 24 de noviembre de 2022

ESPAÑA SOBRE MIS HOMBROS

 

ESPAÑA SOBRE MIS HOMBROS

 

1

El aire ya no era el mismo,

más opaco se veía,

ya sus verdes transparencias

diamantinas no existían.

Cuando llegué, me esperaba

un recuerdo en cada esquina,

y por las calles y estancias

la ausencia de muchas vidas

que llenaron mi pasado,

hoy en sombras convertidas.

¡Es que fueron treinta años,

Madrid, que no te veía!

¿Puede haber tristeza alegre,

o pena en una alegría,

una emoción que nos vence

hasta enfermarnos? Había

en las cosas y en las gentes

una luz que me podía;

caras de antaño que al verlas

el corazón me dolía

--la felicidad a la angustia

en ese instante se unía-.

Otras eran caras nuevas

que tal vez ya conocía,

que para el alma fronteras

no se han puesto todavía

y ésta va y viene buscando

quien le haga compañía.

                                   ¡España! ¡Madrid!

 

2

No olvidaré ese momento,

al bajar de la aeronave,

después de doce horas

por el gran puente del aire

y ver Madrid nuevamente

a treinta años de dejarle;

treinta años de mi vida,

tiempo que hubo de cambiarle.

Ya la emoción me invadía

unas pocas horas antes,

al ver desde las alturas

el tan soñado paisaje.

Y cuando pisé la tierra,

me detuve a preguntarme:

¿Acaso vuelvo la misma?

¿Es que he venido a encontrarme?

Ninguna emoción recuerdo

que pudiera semejarse.

                                    ¡España! ¡Madrid!

 

Concha Méndez Cuesta

 

domingo, 20 de noviembre de 2022

CICLO DE POESÍA DE POETAS -CONCHA MÉNDEZ



El viernes 18 de noviembre en Notting Hill Cultural de Alcalá de Henares, leyendo poemas de esta autora y conociendo un poco más de su trayectoria en la poesía, concretamente del Generación del 27 a la que pertenecía.