DESPUÉS DEL AMOR
El zumo de la noche
me gotea
con racimos de
estrellas en la cara,
y madura mi frente su
luz triste,
como una fruta sola
sin su rama.
He perdido mi tronco;
ardientemente
ha tajado el amor en
sus entrañas
con un hacha sombría.
En otro cuerpo
la ceniza enrojece de
mi savia.
A solas con la noche
me he quedado,
con mi carne tendida,
fruta amarga,
y suena el corazón,
bajo mi pecho,
con un crudo tañido
de campana.
José Luis Hidalgo
10 de octubre de 1919
Torrelavega
(Santander)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia