LA NOCHE ANUDABA CUERDAS
La noche anudaba
cuerdas
con los montones de
algas,
la noche estriada
tira
de las proas de las
barcas.
La última que vendrá
ha de ser la “Santa
Clara”.
Los pies de los
pescadores
tienen las uñas de
plata,
raíces verdes y frías
de la mar
desenterradas.
Negros martillos de
hombros
astillan camisas
agrias,
nucas hendidas del
turbio
marchamo de la
jornada.
Bajo el puente
desmembrado
de cabezas y de
espaldas
galopan pulpas azules
y azabache de
caballas.
Largas tijeras de
luna
fueron recortando
fraguas
de pesca de ojos
convulsos
y relucientes
entrañas.
Cuatro voces
sucesivas
convocaban la
subasta.
De todas las que se
fueron,
no ha vuelto la “Santa
Clara”.
Pero en la playa de Altea
no había quien esperara.
Un olor de latitudes
enronquece las
gargantas.
María Teresa Roca de
Togores
7 de octubre de 1919
San Juan de Luz
(Vizcaya)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia