domingo, 7 de diciembre de 2025

DESCARRILAMIENTO

 


DESCARRILAMIENTO

 

Nos hemos despertado,

la máquina hecha añicos,

disparados miles de kilómetros,

con este malestar de madrugada

en un campo sin árboles

entre pavesas frías,

magullados los huesos

y seco el paladar.

 

¿Cómo pudo ocurrir el descarrilamiento?

Ahora mismo, hace un rato,

ya no se si te acuerdas,

íbamos por el campo

en un tren rojo

de pitidos triunfales

y el aire se metía por todas las ventanas.

 

Ahora mismo, hace un rato,

deja que te lo cuente,

tuvimos en las manos

palancas, manivelas y clavijas

de una locomotora que inventábamos

casi sin darnos cuenta.

Éramos fogoneros, viajeros, revisores

en aquel gran tinglado fulminante

solamente habitado por nosotros.

 

“¿Te parece –te dije— a doscientos por hora?”

Y tú manipulabas allí gesticulando

a la luz de las chispas que nacían.

 

Nos hemos despertado

entre pavesas frías,

magullados los huesos

y seco el paladar

en un paisaje inhóspito.

 

¿Cómo pudo ocurrir el descarrilamiento?

 

Carmen Martín Gaite

 

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