¡OH TRISTE COCHE
VIEJO, QUE EN MI MEMORIA RUEDAS!
¡Oh
triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡Pueblo,
que en un recodo de mi alma te pierdes!
¡Lágrima
grande y pura, lucero que te quedas,
temblando
en la colina, sobre los campos verdes!
Verde
el cielo profundo, despertaba el camino,
fresco
y fragante del encanto de la hora;
cantaba
un ruiseñor despierto, y el molino
rumiaba
un son eterno, rosa frente a la aurora.
-Y
en el alma, un recuerdo, una lágrima, una
mano
alzando un visillo blanco al pasar un coche…
la
calle de la víspera, azul bajo la luna
solitaria, los besos de la última noche
¡Oh
triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡Pueblo,
que en un recodo de mi alma te pierdes!
¡Lágrima
grande y pura, lucero que te quedas,
temblando, en la colina, sobre los
campos verdes!
Juan Ramón Jiménez
23 de diciembre de
1881
Moguer (Huelva)

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