UMBRAL DE LA MUERTE
IV
Para mi
nunca un monte, para mi cuerpo un llano,
ríos para
mis brazos, mares para mi aliento.
Tendido como
un tronco en el arcano
suspendo
el corazón y el pensamiento.
Cuántos siglos
viví con este anhelo
de
tumbarme a lo largo de mi vida
hasta
tocar con la mirada el cielo
y con los
pies la sombra enternecida.
Flotar
suave por el tiempo inerte
olvidándome
lento de mí mismo
hasta
quedarme transparente y hueco.
Traspasar
los umbrales de la muerte
y
hundirme poco a poco en el abismo
sin
fondo, sin orillas y sin eco.
Pedro
Garfias
27 de
mayo de 1901
Salamanca
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia