LAS CARAS
Las caras
de los hombres que en mi vida he encontrado
me
persiguen y viven adentro de mi espíritu.
Las caras
de los hombres que he encontrado en mi vida
me miran
y me abruman.
Podría dibujarlas
pero nunca me atrevo.
Algunas tienes
cuerpos y llevan en las manos
anillos y
collares, flores de terciopelo,
algunas
son mansiones, son jardines, son ríos,
algunas
son un viaje, una playa, un desierto.
Algunas son
de mármol, algunas son fenicias,
algunas
son romanas, griegas y perniciosas
con los
rasgos borrados.
Algunas tienen
penas, muchas penas algunas,
y largas
cabelleras que lloran en el viento.
Algunas son
horribles, casi siempre me advierten
que un
peligro me acecha.
Algunas tienen
horas marcadas en los ojos
y son
como clepsidras,
me
despiertan de noche.
Algunas me
quisieron
y
movieron los labios para decir mi nombre.
Algunas no
entendieron nunca lo que les dije
ni
supieron por qué las miré largamente.
Algunas son
anónimas
llevan
frutas y fuentes, manos de terracota,
como las
estaciones.
Algunas se
arrodillan, buscan algo en la tierra.
Algunas como
pájaros siempre estiran el cuello.
Algunas se
inclinaron
y
escribieron sus nombres sobre mi corazón
sin que
yo lo advirtiera.
Algunas fueron
mías, algunas se alejaron
y
perdieron su sexo, si virtud y su candor;
fueron como
la imagen
del
infierno en el mundo
que
tratamos, en vano, de olvidar.
Algunas fueron
deidades
que no
olvidaré nunca.
Silvina
Ocampo
28 de
julio de 1903
Buenos
Aires – Argentina

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia