REPERTORIO
Yo te buscaré a quién
amar
antes de que no seas
niño:
después te toca abrir
tu caja
y comerte tus
sufrimientos.
Yo tengo reinas
encerradas,
como abejas, en mi
dominio,
y tú verás una por
una
cómo ellas se peinan
la miel
para vestirse de
manzanas,
para trepar a los
cerezos,
para palpitar en el
humo.
Te guardo estas
novias salvajes
que tejerán la
primavera
y que no conocen el
llanto.
En el reloj del
campanario
escóndete mientras
desfilan
las encendidas de
amaranto,
las últimas niñas de
nieve
las perdidas, las
victoriosas,
las coronadas de
amarillo,
las infinitamente
oscuras,
y unas, pausadamente
tiernas,
harán su baile
transparente
mientras otras pasan
ardiendo,
fugaces como
meteoros.
Dime cuál quieres aún
ahora,
más tarde ya sería
tarde.
Hoy crees todo lo que
cuento.
Mañana negarás la
luz.
Yo soy el que fabrica
sueños
y en mi casa de pluma
y piedra
con un cuchillo y un
reloj
corto las nubes y las
olas,
con todos estos
elementos
ordeno mi caligrafía
y hago crecer seres
sin rumbo
que aún no podían
nacer.
Lo que yo quiero es
que te quieran,
y que no conozcas la
muerte.

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