OCASO
Yo estaba junto a ti.
Calladamente
se abrasaba el
paisaje en el ocaso
y era de fuego el
corazón del mundo
sobre el silencio cálido
del campo.
Un no sé qué secreto,
sordo, ciego,
me colmaba de amor;
yo, ensimismado,
estaba fijo en ti, no
comprendiendo
el profundo misterio
de tus labios.
Puse la mano en tu
mejilla pura
con un temblor casi
de luz, de pájaro,
y vi el paisaje
convertirse en ala
y arder mi frente
contra el cielo alto.
¡Ay, locura de amor!,
ya todo estaba
en vuelo y en caricia
transformado…
Todo era bello,
venturoso abierto…
y el aire ya tornóse
casi humano.
Rafael Morales
31 de julio de 1919
Talavera de la Reina
(Toledo)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia