lunes, 30 de enero de 2023

LA PERA VERDE Y PODRIDA

 


LA PERA VERDE Y PODRIDA

 

 

Iba un día con su abuelo

paseando un colegial,

y debajo de un peral

halló una pero en el suelo.

 

Mírala, cógela, muerde,

mas presto arroja el bocado

que muy podrido de un lado

estaba y del otro verde.

 

“Abuelo, ¿cómo será

decía el chico escupiendo

que esta pera que estoy viendo

podrida aunque verde está?

 

El anciano con dulzura

dijo: “Vínole ese mal

por caerse del peral

sin que estuviera madura”.

 

Lo propio sucede al necio

que estando en la adolescencia

desatiende la prudencia

de sus padres con desprecio.

 

Al que en sí propio confía

como en recurso fecundo

e ignorando lo que es inundo

engólfase en él sin guía.

 

Quien así intenta negar

la veneración debida

en el campo de la vida

se pudre sin madurar.

 

Concepción Arenal

31 de enero de 1820

 

 

sábado, 28 de enero de 2023

DA MIEDO



 

DA MIEDO

 

 Da miedo ver la luna silenciosa

que el hombre pisa como a muerto olvido

o muere en torno suyo hecho satélite

de hueso seco en un cósmico exilio.

 

Da miedo ver la noche en torno nuestro

grave propagación de un precipicio

en cuyo fondo duermen los cadáveres

de cada uno de nosotros mismos.

 

Da miedo ver el día por un cielo

donde el remoto pecho avanza ígneo

del sol que si amanece para todos

va a tener un reparto muy distinto.

 

Da miedo ver la vida manejada,

introducida en ciegos laberintos,

transfigurada en tiendas de disfraces,

manipulada por malabarismos.

 

Da miedo ver la gente por la calle,

dan miedo el hombre, la mujer, el niño

que van andando sin saberlo sobre

las grietas de inminentes cataclismos.

 

Da miedo abrir los ojos y ver fuera

y da miedo cerrarlos de egoísmo.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "El aquelarre" de Francisco de Goya

viernes, 27 de enero de 2023

LA LOBA

 


LA LOBA

 

 

A la memoria de mi  desdichada amiga j.C.P.

porque este fue su verbo.

Yo soy como la loba.

Quebré con el rebaño

y me fui a la montaña

fatigada del llano”.

 

 

Yo tengo un hijo fruto del amor, de amor sin ley,

que yo no pude ser como las otras, casta de buey

con yugo al cuello; ¡libre se eleve mi cabeza!

Yo quiero con mis manos apartar la maleza.

 

Mirad cómo se ríen y cómo me señalan

porque lo digo así: (Las ovejitas balan

porque ven que una loba ha entrado en el corral

y saben que las lobas vienen del matorral).

 

¡Pobrecitas y mansas ovejas del rebaño!

No temáis a la loba, ella no os hará daño.

Pero tampoco riáis, que sus dientes son finos

¡y en el bosque aprendieron sus manejos felinos!

 

No os robará la loba al pastor, no os inquietéis;

yo sé que alguien lo dijo y vosotras los creéis

pero sin fundamento, que no sabe robar

esa loba; ¡sus dientes son armas de matar!

 

Ha entrado en el corral porque sí, porque gusta

de ver cómo al llegar el rebaño se asusta,

y cómo disimula con risas su temor

bosquejando en el gesto un extraño escozor…

 

Id si acaso podéis frente a frente a la loba

y robadle el cachorro: no vayáis en la boba

conjunción de un rebaño ni llevéis un pastor…

¡Id solas! ¡Fuerza a fuerza oponed el valor!

 

Ovejitas, mostradme los dientes. ¡Qué pequeños!

No podréis, pobrecitas, caminar sin los dueños

por la montaña abrupta, que si el tigre os acecha

no sabréis defenderos, moriréis en la brecha.

 

Yo soy como la loba. Ando sola y me río

del rebaño. El sustento me lo gano y es mío

donde quiera que sea, que yo tengo una mano

que sabe trabajar y un cerebro que es sano.

 

La que pueda seguirme que se venga conmigo.

Pero yo estoy de pie, de frente al enemigo,

la vida, y no temo su arrebato fatal

porque tengo en la mano siempre pronto un puñal.

 

El hijo y después yo y después… ¡lo que sea!

Aquello que me llame más pronto a la pelea.

A veces la ilusión de un capullo de amor

que yo sé malograr antes que se haga flor.

 

Alfonsina Storni

 

 

miércoles, 25 de enero de 2023

8 DE ENERO

 


8 DE ENERO

 

Comienzo auténtico, latido perforado,

encuentro de emociones diferentes acodan la tráquea,

el salvoconducto de un eterno vuelo entre espinas y pétalos.

 

Brumas y viento azaran el universo,

palabras aceradas trasmiten el duelo,

palabras afables trastocan el consuelo,

empezar a sumar hojas traspasando el sueño.

 

La nieve en la cumbre define la estirpe,

el blanco mármol decolora el día,

un recuerdo, una línea más, una huída al poniente,

un cabestro en la mesa asola el manjar del clamor,

titubea en la colina del sollozo y asola la ciudad dormida,

un silbido provoca el estruendo de verborrea sin el límite de la mesura.

 

Anillo en el pecho, adiós a la sangre,

despedida a la luna que siempre vuelve,

amor al destello en otro rincón:

¡cuántas lunas cruzaron el 8 de enero!

¡cuantas nieves olvidadas en el peñasco del culmen!

 

Mirando atrás se pierde la vista entre la niebla,

sombras bambolean el desconcierto,

gritos rechinan entre las páginas de otra tragedia.

 

La redondez no sirve, lo oblicuo transforma el hedor,

borra la señal de una efigie y extorsiona el velo de lo hermoso

en la cordura de la idiotez.

 

De nuevo otro almanaque cruza por la sien,

otra fuerza parece nacer en la entraña con el deseo

de no dejarse sucumbir ante los maremotos,

el empeño de un respiro acoge la entraña desahuciada,

la vela y la magrea,

la eleva a lo hercúleo de la orbe e irradia el fulgor de la esfera.  

 

Latidos fluctúan entre el ir y venir de la sombra y la luz,

cotejan los impulsos, sobreviven a la hediondez tumultuosa,

redundante agasajo de extravío en el anochecer

contempla la similitud de los cerros con el vacío de una promesa.

Así el temblor del devaneo en la escarcha

y la mediocridad en los desvelos de la espera

atavían el ensamble al siguiente espacio.


Gloria Gómez Candanedo

Cuadro: "Día de verano" de Berthe Morisot

 

 

lunes, 23 de enero de 2023

CAPRICHO

 


CAPRICHO

 

 

Escrútame los ojos, sorpréndeme la boca,

sujeta entre tus manos esta cabeza loca,

dame a beber veneno, el malvado veneno

que te moja los labios a pesar de ser bueno.

 

Pero no me preguntes, no me preguntes nada

de por qué lloré tanto en la noche pasada;

las mujeres lloramos sin saber, porque sí:

es esto de los llantos pasaje baladí.

 

Bien se ve que tenemos adentro un mar oculto,

un mar un poco torpe, ligeramente estulto,

que se asoma a los ojos con bastante frecuencia

y hasta lo manejamos con dúctil ciencia.

 

No preguntes, amado, lo debes sospechar;

en la noche pasada no estaba quieto el mar.

Nada más. tempestades que las trae y las lleva

un viento que nos marca cada vez costa nueva.

 

Sí, vanas mariposas sobre jardín de Enero,

nuestro interior es todo sin equilibrio y huerto.

Luz de cristalería, fruto de carnaval

decorado en escamas de serpientes del mal.

 

Así somos, ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta:

movilidad absurda de inconsciente coqueta,

deseamos y gustamos la miel de cada copa

y en el cerebro habemos un poquito de estopa.

 

Bien; no, no me preguntes. Torpeza de mujer,

capricho, amado mío, capricho debe ser.

Oh, déjame que ría… ¿No ves qué tarde hermosa?

Espínate las manos y córtame esa rosa.

 

Alfonsina Storni

 

domingo, 22 de enero de 2023

LA PASIÓN DESVELADA

 

LA PASIÓN DESVELADA

 

 

Dame tu voz antigua en cuyo acento escucho

el rumor de los bosques primitivos,

el canto misterioso de los seres selváticos,

el grito de agonía

de la primera virgen violada.

Dame tu voz antigua donde yo reconozco

mi propia voz extinguida,

aquella que cantaba hace milenios

en las frondosas selvas sin historia,

aquella que sonaba en el murmullo

de las límpidas fuentes intocadas.

 

Yo fui una gota de agua,

o un pájaro aturdido cruzando el aire nuevo

de la aurora del mundo;

acaso un pez de oro sobre cuyas escamas

probó el sol la dorada destreza de sus rayos.

Mas era ya la misma doliente criatura

que ahora soy, consumida de sueños y tristezas,

en el ardiente caos del Paraíso,

con los ojos abiertos al secreto de Dios.

 

Es tu voz el puente por donde regreso,

milenios y milenios traspasando,

a mi libre existencia de agua fresca,

de verde candidez. Mi carne gime

escuchando tu voz como si oyera

la llamada lejana y misteriosa

de las tribus sin nombre. Rituales

de sangre y fuego en el brutal nocturno,

aullidos fugitivos y, en la hierba,

mi cuerpo -¿de mujer?, ¿de reptil?, ¿de insecto?-

hollado por la bárbara dulzura

de la pasión del mundo.

 

Susana March

29 de enero de 1918

Cuadro: "Mujer que sostiene una fruta" de Paul Gauguim

sábado, 21 de enero de 2023

viernes, 20 de enero de 2023

LOS CONGREGADOS

 


LOS CONGREGADOS

 

 

Todos de nuevo estamos

junto al hogar. Sarmientos

secos crepitan y hacen

telarañas de fuego.

Ventanas a la espalda

cierran sus ojos negros

y estos ojos humanos

se abren en el silencio.

Nadie pregunta. Nadie

sabe por qué nos vemos

aquí, por qué reunidos

estamos, como ajenos;

quién nos trajo a esta lumbre,

a dónde vamos luego,

por qué se quema y arde

la madera del brezo

en este hogar y si

no son el propio leño

que se consume nuestras

vidas. Mas nadie ha abierto

la boca. No pregunta

nadie.

            Se escucha el viento

morder entre las tejas

y el respirar del tiempo

que pasa y que jadea

como un humano pecho.

¿Somos una familia

que se une bajo el techo

antiguo de la casa

tras un vivir disperso,

o somos ignorados,

remotos, forasteros,

extraños conducidos

a este común congreso?

¿Estamos al amor

de este rincón del sueño

o estamos entre cuatro

paredes prisioneros?

Absortos contemplamos

las llamas y quisiéramos

adivinar las claves

a través de los gestos.

Porque tal vez un signo,

una seña, un acento,

una mirada, un rasgo,

una huella por dentro,

o un gran dolor, acaso,

nos haga compañeros,

solidarios nos torne,

comunes y fraternos.

Unos y otros, despacio,

lentamente, con miedo,

nos miramos. Alguno

comienza a hablar.

                                  --Si fuéramos…

De repente la puerta

se abre y cae todo el peso

de la noche en la estancia,

como un animal muerto.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Reunión familiar" de Frederick Bazille

miércoles, 18 de enero de 2023

EL ESPEJO

 


EL ESPEJO

 

 

Con los ojos vendados nos miramos

cada día delante de un espejo

para ser sólo imágenes

nuestras que no veremos.

 

Desfilamos, retratos fidelísimos,

copias exactas, calcos o reflejos,

resbalamos por aguas espejeantes

como narcisos ciegos.

 

Debo de ser la sombra, los perfiles,

la refracción de ese cristal o hielo;

debo de ser el doble repetido,

el naufrago en el fondo de ese sueño.

 

Qué culto extraño ante el cristal, la luna,

de extraterrestre, de astronauta muerto

girando sin sentido

en la órbita cerrada por el pecho.

Qué culto extraño para

sentirnos solo luminoso eco

de nuestra propia realidad corpórea,

mitología del azogamiento

liturgia de pantallas sucesivas,

idolatrización del reverbero.

 

Sólo somos figuras proyectadas

sobre un cristal, pero jamás nos vemos.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro: "Ante el espejo" de Berthe Morisot

martes, 17 de enero de 2023

LOS CÓMPLICES

 


LOS CÓMPLICES

 

 

No olvides que tú y yo estamos unidos

por un asesinato. Somos cómplices

mutuamente, y culpables cada uno

de haber matado al otro la esperanza.

 

Yo no intento la huida. No la intentes

tú. ¿A dónde iría? ¿A dónde irás? Retorna.

Las yemas de tus dedos que he besado

tanto, traicionarían tu inocencia.

 

Sabemos de nosotros demasiado.

Somos dos delincuentes: no es posible

la regeneración. Reformatorio

de adultos. ¿Qué reforma?

 

Cuando convictos y confesos hemos

sido llevados al lugar del crimen

dijimos: “volveríamos a hacerlo”

y “no estaremos nunca arrepentidos”.

 

Leopoldo de Luis

Cuadro de Marc Chagall