PLENITUD
Puesto que
apliqué mis labios a tu copa llena aún,
y puse
entre tus manos mi pálida frente;
puesto
que alguna vez pude respirar el dulce aliento
de tu
alma, perfume escondido en la sombra.
Puesto que
me fue concedido escuchar de ti
las
palabras en que se derrama el corazón misterioso;
ya que he
visto llorar, ya que he visto sonreír,
tu boca
sobre mi boca, tus ojos en mis ojos.
Ya que he
visto brillar sobre mi cabeza ilusionada
un rayo
de tu estrella, ¡ay!, siempre velada.
Ya que he
visto caer en las ondas de m vida
un pétalo
de rosa arrancado a tus días,
puedo
decir ahora a los veloces años:
¡Pasad!
¡Seguid pasando! ¡Yo no envejeceré más!
Idos todos
con todas nuestras flores marchitas,
tengo en
mi álbum una flor que nadie puede cortar,
vuestras
alas, al rozarlo, no podrán derramar
el vaso
en que ahora bebo y que tengo bien lleno.
Mi alma
tiene más fuego que vosotros ceniza.
Mi corazón
tiene más amor que vosotros olvido.
Víctor
Hugo
26 de
febrero de 1802
Besanzón
– Francia

No hay comentarios:
Publicar un comentario
poesia