sábado, 14 de marzo de 2026

DE DOS PENAS QUE HA QUERIDO

 


DE DOS PENAS QUE HA QUERIDO

 

De dos penas que ha querido

dar amor a un desdichado,

mayor que ser olvidado

es el ser aborrecido;

que el que olvida, aquel olvido

en amor puede volver,

mas quien llega a aborrecer,

cuando se venga a acordar

será para maltratar,

que no para bien querer.

 

El olvido es privación

de la memoria importuna;

consiste en mala fortuna,

pero no es mala intención;

mas quien ciego de pasión

contra ley natural

aborrece en caso igual,

más que olvido es el desdén

pues sobre no querer bien

esta deseando mal.

 

Y si, en fin, aborrecer

es agraviar, bien se infiere

que el que ingrato aborreciere

está cerca de ofender,

y si hay quien quiera querer

ser antes aborrecido,

tome por suyo el partido,

que si me han de maltratar

por no verme despreciar,

quiero anegarme en olvido.

 

María de Zayas

12 de septiembre de 1590

Madrid  

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