HOTEL DE LAS
CENTELLAS
La mariposa
filosófica
Se posa
en la estrella rosa
Y forma
así una ventana del infierno
El hombre
enmascarado está siempre de pie ante la mujer desnuda
Cuyos cabellos
resbalan lo mismo que de mañana la luz de un farol
que han olvidado apagar
Los sabios
muebles preparan la pieza que hace juegos de manos
Con sus
rosetones
Sus rayos
de sol circulares
Sus moliendas
de vidrio
En cuyo
interior azulea un cielo con precisión
En memoria
del pecho inimitable
Ahora la
nube de un jardín pasa por encima de la cabeza del hombre
que acaba de sentarse
Parte por
la mitad a la mujer de busto mágico y ojos de Parma
Es la
hora en que el oso boreal con gesto de gran inteligencia
Se estira
y da cuenta de un día
Al otro
lado la lluvia se encabrita sobre los bulevares de una gran ciudad
La lluvia
y el diávolo de los viejos tiempos
Las piernas
bajo la nube frutal rodean el invernadero
Sólo se
percibe el pulso de una mano muy blanca representando
por dos minúsculas alas
El balancín
de la ausencia oscila entre las cuatro paredes
Hendiendo
las cabezas
De donde
se escapan bandadas de reyes que en seguida se hacen la guerra
Hasta que
el eclipse oriental
Turquesa en
el fondo de las tazas
Descubre el
lecho equilateral de sábanas color de esas flores llamadas
bola
de nieve
Los veladores
deliciosos las cortinas rasgadas
Al alcance
de un librito con estas palabras estampadas
No hay mañana
Cuyo autor
lleva un nombre extraño
En la
oscura señalización terrestre
André
Breton
18 de
febrero de 1896
Tinchebray
Bocage – Francia
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