domingo, 14 de julio de 2019

RECITAL DE POESÍA


En unas horas tendremos un nuevo encuentro con la poesía, haremos llegar a todo el que  quiera participar en el Recital.
Os esperamos.

RENUNCIO A ESA NADA


RENUNCIO A ESA NADA


Esa nada que transforma el alma
hasta dejarla apocada al vacío.
Esa nada que emana de una palabra no dicha
y cuando es dicha carece de significado.
La nada que apabulla la noche hasta sumir
en el abismo transverso de la piel.
Que acompaña de fulgor fútil el paso de los días,
llegando la anochecida antes de ponerse el sol.
No quiero para mi ese verso,
no acepto su dolor en mi costado,
renuncio a esa nada.

Y renuncio al gris tachando las cifras del calendario
en cada beso apartado,
y sopeso la distancia de la frialdad en la alcoba
cuando la noche abruma.

No quiero pertenecer a ese mundo de codicia
albergada en la miseria de un decanto
desperdiciado en el pasaje de asueto remedado.
Desisto de esa locura a cruzar océanos
tras los vertidos sonoros en el susurro
de la vacua promesa.

Deshecho el vacío que promueve la desleal osadía
trazada en la sien de un trapero enfundado
bajo el manto de la benevolencia.

Renuncio a esa nada que camufla el vacío en la mesa
sin pronunciar una sola vez, una sola, la palabra,
la palabra que deshaga el vil entuerto
rubricado a la luz de la luna.

Rechazo el encuentro revocado al hielo de la intemperie,
cuando en medio de los bisbiseos un carámbano
rasga la desnudez dejando el rastro de la desolación
entre la mudez del tiempo y hace añorar la soledad.
Deniego al silencio velador infringiendo la solemnidad
y el acecho de una pupila reconocida en el fulgor de la noche
al ahuyentar el clamor del latido.
A la maleficencia de los pasos sigilosos
sorprendiendo la otra cara del espejo
rodeando la cintura mientras camino,
mientras sopeso los días que aún están por ensalzar
lo incierto en el calendario.

Renuncio a esa nada 

Gloria Gómez Candanedo




miércoles, 29 de mayo de 2019

RECITAL DE POESÍA


Os invitamos al Recital de Poesía que los integrantes del Taller de Poesía  Grupo Cero de Alcalá de Henares, realizarán el domingo 16 a las 19:30 en la Cafetería-Restaurante Ágora de Alcalá de Henares. Nos acompaña la guitarra de Currinos Flamenco, habrá alguna sorpresa y micrófono abierto al público asistente.
Os esperamos.

miércoles, 15 de mayo de 2019

EL LEÓN ETERNO - Gloria Gómez


Poema leído en el evento realizado en Azuqueca de Henares el 5 de mayo, para recaudar fondos para la investigación y lucha contra el cáncer infantil. 


EL LEÓN ETERNO
A María José Pellón Hazas

Al sonar el primer llanto
traía el futuro envuelto en el aroma
de una nueva inquietud,
crecía con la brisa del mar meciendo las noches,
y el mundo en la esfera a golpes de talón en la hierba
al resueno de una fábula completando el destino.

Una daga cruel atravesaba el umbral
derramando la lágrima entre sábanas blancas,
una lágrima espesa, lenta en el recorrido de la tez
observando cómo el futuro se le iba.

A pesar de todo,
la sonrisa eterna alumbraba los ojos de la entraña,
pidiendo el recuerdo perdurable
en otros secuaces del camino.
Su voz sonaba como una vieja canción
confabulando masas en busca de la ciencia
a favor de salvar futuros anegados en la sombra.
La expresión de su mirada clamando el verso
perdura en el recorrido por las venas del alma máter,
sin llegar a envejecer.

Mujer que traspasas la elegancia de un adiós
atragantado en las palabras
que ocultas ante la inevitable despedida,
mujer que sientes el dolor más hondo en tu entraña
tras haber compartido el contacto con su piel,
ante la desdicha alzas la mirada al infinito
encontrando allí al león eterno
extendiendo la mano queriendo abrazar
la mirada, la sonrisa inolvidable,
y la voz grabada en el recuerdo.
Mujer valiente, donde las haya,
no hay dolor más fuerte en el seno,
que ver partir el fruto de tu ser,
por un invencible revés.

Sin embargo una fuerza,
un mohín de remanso,
al permanecer en cualquier partícula del aire
alcanza para empuñar hasta la saciedad
el deseo de un verso eterno en cada célula
transformando el arrope.

Gloria Gómez Candanedo

domingo, 5 de mayo de 2019

PRIMER DOMINGO DE MAYO - Gloria Gómez




PRIMER DOMINGO DE MAYO


La flor en tersura definiendo el símbolo tierno, 
a la vez que una fortaleza sosteniendo el armazón, 
dibujando la calidez de los siglos, 
acariciando la semblanza de viejos enseres, 
abrazando el llanto y la sonrisa en cada pétalo. 

Hoy la llamada viene de lejos 
a recordar la ternura del jardín de los arrumacos. 
Sigue fluyendo la savia en nuevos tallos 
invocando la copla de la mañana en el frío invierno,
sigue floreciendo el arbusto del patio
abocando la pena de la huída.

Oigo la voz queriendo templar los ímpetus,
queriendo aplacar el enojo sin razón en sendas escarchadas
y también la voz que desde lejos
susurra en el oído la melodía de la quietud.

La brisa trae el murmullo de madrugadas
marcando nuevas historias al partir,
el olor del rosal en la tarde estival
y la danza de la noche en el traqueteo
preparando el rumbo en vestidos del futuro.

No hay distancia que diluya la fortaleza
de la sonrisa más entrañable 
ni el pundonor de la lágrima en la despedida.
No hay obstáculo para sentir la cercanía
de la palabra del consuelo en la lejanía.
No hay imposible que haga olvidar 
la fuerza que da un abrazo mesurado.

Perdura la fragancia en los nuevos brotes,
los que adornan mi linaje,
los que cada día se mueven con tu grácil contoneo,
con sus balbuceos me transportan a no olvidar,
arrojando sus pétalos a nuevos rumbos.

La flor más tersa para definir
que nada se destruye al quedar en el recuerdo,
en la piel rodeada del gorjeo mañanero,
la que ama sin medida y sin condición,
la sublime primavera 
surge el primer domingo de mayo.

Gloria Gómez Candanedo


jueves, 2 de mayo de 2019

GRANADA - Federico García Lorca


GRANADA
Granada calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y a otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.

Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?

¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?

Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.

La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.

¿Quién serán aquellas tres de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.

Federico García Lorca

domingo, 28 de abril de 2019

FORTUNA - Ida Vitale



 FORTUNA

Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,  
ser en la noche un ser como en el día.
No ser  casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y  no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos

Ida Vitale
Premio Cervantes 2018, entregado en Alcalá de Henares el 23 de abril de 2019


sábado, 27 de abril de 2019

CÓMO - Josefina Pla


CÓMO


Ay, cómo abrirte este dolor de llaves,
en soledad de pulso amurallado.
Lo que ya se llevaron, cómo darte,
sueño, renunciación, ausencia, olvido.

Cómo franquear a tu claror las puertas
tras las cuales murió crucificado
cada latido virgen de tu nombre,
desposado no obstante de tu imagen.

Cómo agotar la senda de la ausencia,
el rumbo del viaje jamás hecho,
las jornadas cautivas del suspiro.

Ay, cómo en ascua recobrar ceniza,
y de la piedra absorta hacer el nardo
que se encienda a la orilla de tu sangre…
1953

Josefina Pla


lunes, 22 de abril de 2019

FOTOGRAFÍA - Gloria Gómez


FOTOGRAFÍA


Y encontré una fotografía amarilleada por el tiempo
la tez morena se iba ajando tras la estela fugaz del recuerdo,
la hondura de los ojos tenía la expresión volcánica
de la tarde sideral
y la huella de una lágrima vertida
significaba el fuego apagado en la sombra.

Y me miraba la fotografía interrogando,
cuán lejos estaba entonces
y me transmitía las palabras ahogadas en la garganta
durante las noches,
durante semanas, meses y años acodados
en la sombra de la distancia
y me revelaba unos dedos acariciando el destino
llevado al destierro.

Y pensaba: ¡cuánta veces esa fotografía
escucharía tus plegarias!
Y cómo tus sollozos iban apagando
el brillo del nácar bajo la luna
y sopesaba las tardes tras la cortina del ventanal
aullando cielos.

Y me pregunté: por qué un simple retrato
podía saber más de mi sangre, que mis propias venas,
si pronunciabas un nombre en penumbras agotadas
en las horas vespertinas y si alguna vez
implorabas la cercanía de una piel acariciando tu mirada.

Me seguía mirando esa profundidad reflejada
en los ojos de la fotografía
y a veces parecía sonreír a la yema de mis dedos,
como queriendo expresar tantos anhelos
abocados al recuerdo,
dentro de una maleta preparada
para el viaje que nunca comenzó.

Gloria Gómez Candanedo
De "Nombre de mujer"


AUSENCIA



AUSENCIA


Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se e va todo, se nos va todo!
Se va mi voz que te hacía campana
Cerrada  a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y  en tu  recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!

¡Se nos va todo, se nos va todo!

Gabriela Mistral