domingo, 7 de junio de 2026

EL RETRATO DEL ABUELO

 

EL RETRATO DEL ABUELO

 

¡No se pierda aquel carácter!

 

Viejo padre, aún sigues mirando como antes,

cuando gustoso vivías entre los mortales,

solo que más tranquilo y,

como los santos, más sereno,

 

en la casa donde el niño te llama padre,

donde juega sonriente y trastea ante ti,

como los cordero sen el campo,

sobre la alfombra verde que la madre

 

le concede para su juego. Manteniéndose aparte

ella lo mira amorosa, y admira su lenguaje

y joven entendimiento y sus ojos ya florecientes.

 

Y su marido, tu hijo, le recuerda otra época,

la de las brisas de mayo, cuando él suspiraba por ella,

en los días de prometidos,

cuando el orgulloso aprende humildad.

 

Pero pronto cambió; como era más seguro

entre los suyos, es ahora más soberbio,

el doblemente amado,

y saca adelante su labor cotidiana.

 

¡Padre silencioso! También tú viviste y amaste así,

por eso habitas como un inmortal ahora,

entre los niños, y de ti muchas veces,

hombre sereno, se derrama

 

sobre la casa, como del éter callado, vida.

Y se multiplica y madura, cada año más noble,

en modesta felicidad,

lo que plantaste con esperanza.

 

Mira cómo te verdeguean los árboles que criaste

con amor, y abrazan la casa con su ramaje

lleno de dones agradecidos,

ya se entallan más firmes sus troncos,

 

y en la falda del cabezo donde les laboreaste

el soleado suelo, se inclinan y balancean

tus alegres viñas,

ebrias y cargadas de racimos purpúreos.

 

Pero abajo en casa, provisto por ti, reposa

el vino pasado por el lagar. Caro a tu hijo,

que reserva para la fiesta

el viejo fuego decantado.

 

Luego, en la cena, una vez se ha hablado,

entre bromas y veras, con los amigos,

mucho del pasado y el futuro,

y aún resuena el último canto,

 

levanta él la copa, mira tu retrato y dice:

Ahora te recordamos; ¡así sean y queden

honrados los buenos genios

de la casa, ahora y siempre!

 

Y te cantan claros los cristales,

y la madre, hoy por primera vez,

para que sepa que es fiesta,

también le da al niño de tu vino.

 

Friedrich Holderlin

7 de junio de 1843

Lauffen am Neckar –Alemania

No hay comentarios:

Publicar un comentario

poesia