viernes, 12 de junio de 2026

TODOS MENTIMOS

 


TODOS MENTIMOS

 

Quisimos hacer del mundo un lugar mejor

pero todos mentimos.

Luchamos contra el poder con humildad,

entrega, inteligencia

y la suerte del inocente.

 

Las mentiras del enemigo nos invadieron, su lenguaje

disminuyó nuestras filas,

nos colocaron unos contra otros,

tocaban a los amantes, confundiendo

quiénes éramos y por qué.

 

Y nosotros mentimos sobre ellos, alegando

que eran narcotraficantes y asesinos,

que sus alimentos estaban envenenados

y sus calles no eran seguras.

Después mentimos sobre nosotros mismos

sembrando graves dudas, poniendo trampas terribles.

 

Por supuesto que le mentimos a la CIA

y a los torturadores.

Pero también a nuestros padres, a nuestros hijos

y a todos aquellos que deseaban de nosotros

la verdad.

 

Mentimos por omisión, convencidos de que teníamos

que ocultar las contradicciones.

La verdadera historia solo podía beneficiar

a los que anhelaban destruir el sueño,

a los que nos querían muertos.

Las cuentas saldarían más tarde.

 

Mentimos para proteger a los nuestros y justificar

que no nos protegíamos.

Mentimos a cerca de la necesidad de conocer lo esencial,

repetíamos como papagayos las palabras de nuestros líderes,

incluso cuando fingían no haber cometido ningún genocidio.

 

No cuestionamos la desaparición de él,

las cien puñaladas en el cuerpo de ella,

seguimos a nuestros guías que nos mentían,

y entonces mentíamos a nosotros mismos:

el dolor que cambió nuestras moléculas.

 

Hasta que luego nos convertiríamos en la promesa

que no cumpliríamos, en un fantasma agotado

y destinado a vagar con los ojos huecos:

la mentira que volvería a rondar un sacrificio

demasiado grande para ser nombrado.

 

Margaret Randall

6 de diciembre de 1936

Nueva York - EEUU

No hay comentarios:

Publicar un comentario

poesia