LO IMPENSABLE,
UNA Y OTRA VEZ, SUCEDE.
Los caros
caballos de sirga,
en la
hora de la siesta, se apiadan
de las
mujeres que tiran como ellos
y a mitad
de precio. Al caer el sol,
picotadas
por los tábanos,
con la
cabeza puesta en buscar llaves,
se abre
el laberinto de la vuelta a casa.
Hay quien
pasea bordeando el estanque,
ellas
leen a zancadas lo grabado,
a punta
de navaja, en la corteza
de los
robles: Las bestias fieras andan,
ponen de
rodillas a la calandria
y le
hacen pregonar al colibrí
y al
ruiseñor que lo bueno del bosque
es que
los yernos del Cid no entren.
Se y los
tábanos de lo impensable
en un
reza que te reza ahogado,
que una y
otra vez sucede.
María Ángeles
Maeso
22 de
junio de 1955
Valdanzo (Soria)

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