sábado, 6 de junio de 2026

FUEGO SOBRE EL MADERO

 


FUEGO SOBRE EL MADERO

 

Después de romper el áspero

castrante

hostil

cerrojo de las ataduras

apuñalé al pecado

cayendo agónicas

mis trabas y mis culpas.

 

Dejé de pedir permiso para vivir

 

Disponiendo conocerte

abrí tus brazos en cruz

-cristo de mis pasiones-

y hundí el sabor

de mi presencia

en tus pies

en tu cuello en la blanca playa de tu espalda.

 

Recorriéndote fui creciendo

hoja de tu rama

rama de tu árbol

árbol de tu bosque

hoja loca al vaivén

de tu tronco elocuente.

 

Empinado a la fiebre

mi despertar

caminé y rodé en tus cumbres

y tu sexo brotó

dejando su vasta lluvia

en mi rezumante tierra nueva.


Dina Posada 

1946

El Salvador


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